Redacción Médica
24 de septiembre de 2018 | Actualizado: Lunes a las 17:50
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Podemos quiere que rechazar derivaciones no influya en la lista de espera

Presenta una PNL para que aquellos que se niegan a ser derivados sigan incluidos en el cómputo

Marta Sibina, portavoz de Sanidad de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea en el Congreso.
Podemos quiere que rechazar derivaciones no influya en la lista de espera
Carlos Corominas
Martes, 08 de noviembre de 2016, a las 16:40
El debate sobre la situación de las listas de espera ha llegado al Congreso en forma de una Proposición No de Ley presentada por el Grupo Parlamentario Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea. En concreto, la formación exige una modificación del Real Decreto de 2003 sobre listas de espera para evitar la exclusión del cómputo de “los pacientes que rechacen su derivación a centros sanitarios privados”.
 
La iniciativa, presentada por Marta Sibina, portavoz de Sanidad del Grupo Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea en el Congreso, y Xavier Domènech, portavoz parlamentario de la formación, denuncia que una de las estrategias de los servicios autonómicos de salud para suplir el aumento de las listas de espera es “el concierto con centros sanitarios de pruebas diagnósticas o intervenciones quirúrgicas”. Una estrategia que, según Unidos Podemos, ha dejado de ser “un acto eventual para pasar a paliar una necesidad estructural”.
 
La formación morada critica que los pacientes que rechazan ser derivados a centros privados “quedarían excluidos de las leyes de garantías de plazos para pruebas diagnósticas y terapéuticas y procedimientos quirúrgicos”. En opinión del partido que lidera Pablo Iglesias, “los pacientes deben tener derecho a ser atendidos en la totalidad de sus procesos en los centros sanitarios de la Red Sanitaria Pública”. La proposición exige que se modifiquen los anexos del Real Decreto para que se considere a las personas acomo “pacientes en espera estructural”.
 
Finalmente, la formación considera que las “listas de espera deberían ser utilizadas como elemento central de la gestión de los centros sanitarios” y no deberían poner al paciente en el brete de “tener que elegir si realizarse pruebas complementarias o intervenciones o ser excluido de las listas de espera”.