23 de agosto de 2017 | Actualizado: Martes a las 18:40
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Una nueva guía facilita al médico gestionar las comorbilidades en artrosis

Incluye recomendaciones para hacer frente a las posibles interacciones entre medicamentos

Benito Martos, Carmen Sánchez, Josep Vergés, José Luis Llisterri y Julio Sánchez Fierro.
Una nueva guía facilita al médico gestionar las comorbilidades en artrosis
Marcos Domínguez
Miguel Fernández de Vega
Jueves, 04 de mayo de 2017, a las 20:45
La patología artrósica afecta al 23 por ciento de la población española. Más de cuatro millones padecen artrosis en la rodilla, y dos millones y medio, en las manos. En mayores de 65 años la prevalencia es del 65 por ciento, con el triple de mujeres afectadas que de hombres.

Un 70 por ciento de estos pacientes no están satisfechos con el control de su enfermedad, a pesar de que se destinan cada año más de 5.000 millones de euros en medicamentos para ello. “La comorbilidad de la artrosis comporta una gestión asistencial más compleja, en la que la polimedicación requiere especial atención, dado el riesgo de interacciones medicamentosas”.

Sánchez Fierro explica la necesidad de una guía sobre artrosis para el médico. 

Quien así habla es Julio Sánchez Fierro, vicepresidente de la Asociación Española de Derecho Sanitario, que ha presentado, en el marco del V Congreso Nacional Semergen de Pacientes Crónicos, una herramienta esencial para la gestión de estas comorbilidades (y, con especial relevancia, de las interacciones entre medicamentos) por parte del médico de Atención Primaria.

Sánchez Fierro fue el coordinador del grupo de trabajo encargado de la elaboración de una guía práctica para gestionar las comorbilidades de la artrosis -una enfermedad, como lamentaban algunos de los pacientes asistentes a la mesa, que a veces se toma demasiado poco en serio- desde la Atención Primaria, que pronto se encontrará disponible a través de internet.

La guía se estructura en tres partes. La primera describe las principales comorbilidades asociadas a la artrosis (cardiovasculares, renales, etc.), mientras que las dos restantes recogen y valoran una serie de medidas farmacológicas y no farmacológicas. Entre las segundas se encuentran recomendaciones de prevención (hábitos de vida saludables), para mejorar la funcionalidad y reducir el dolor de las articulaciones.

Las estrategias nacionales, al Consejo Interterritorial

Sobre las medidas farmacologicas, la guía contiene un detallado análisis de los riesgos, las evidencias y las principales recomendaciones respecto del tratamiento de la artrosis con diferentes clases de medicamentos, como antiinflamatorios no esteroideos (AINE), opioides, etc.

Sánchez Fierro también se ha referido a las estrategias nacionales de crónicos y de enfermedades reumatológicas y musculo-esqueléticas, sugiriendo el establecimiento de indicadores que permitan medir su implantación y “valoración periódica por parte del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud”.

“La estrategia no puede empezar y acabar en el ámbito de cada comunidad autónoma. O se hace un trabajo de cohesión territorial o nos encontraremos con buenas voluntades pero resultados pobres”, ha advertido el jurista. “Hay que insistir, sobre todo por partes de las autonomías con mayor sensibilidad, para que en el Consejo Interterritorial aporten su experiencia”.