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Un médico, un MIR y un estudiante son exactamente lo mismo para un paciente

Sólo el 60 por ciento saben que un residente es en realidad un doctor, según un estudio

Un joven residente en un hospital.
Un médico, un MIR y un estudiante son exactamente lo mismo para un paciente
Redacción
Jueves, 12 de octubre de 2017, a las 13:30
La mayoría de los pacientes son incapaces de diferenciar a un médico de un MIR. Ni siquiera de un estudiante. O eso, al menos es lo que señala un estudio publicado en el ‘Journal of Obstetrics and Gynaecology’ de Canadá. De hecho, lo que más confusión crea entre los usuarios de centros de salud y hospitales son los roles que cada uno tiene.

Se trata de una investigación que se centra en las pacientes en tratamiento ginecológico en un hospital universitario, las cuales no son capaces de distinguir quién es quién. “Muchos pacientes no se dan cuenta de que en un hospital universitario, son los residentes quienes hacen la mayoría del trabajo”, apunta Ronald Blatt, director médico del Centro de cirugía vaginal de Manhattan.

Para realizar el estudio, Catherine Flood y su equipo de la Universidad de Alberta (Canadá) encuestaron a 108 mujeres que aguardaban a ser intervenidas acerca de su conocimiento acerca de las responsabilidades de los MIR en comparación con las de los estudiantes, así como con las de los médicos. Además, trataron de medir el nivel de confortabilidad de los pacientes con los residentes.

Los pacientes quieren saber más acerca de los roles

La mayoría de las mujeres (un 83 por ciento) percibieron que los MIR tenían “un mayor nivel de práctica” que los estudiantes, pero sólo el 60 por ciento sabían que un residente es en realidad un doctor. Un dato que quizás explique que sólo la mitad de las pacientes se sintiesen confiadas cuando un residente estaba llevando a cabo su cirugía.

“Normalmente, los pacientes tienen la impresión de que los cirujanos residentes asisten a un pre y postoperatorio cuando, en realidad, son los que van a llevar a cabo la cirugía. Esto, por supuesto, sólo sucede cuando el médico siente completa confianza en el residente a la hora de llevar a cabo la cirugía”, asegura Blatt, quien sostiene es una de las “ventajas de trabajar en un hospital universitario”.

Lo curioso del estudio es que, mientras que un 92 por ciento de las mujeres encuestadas consideraban muy importante conocer el nivel de práctica de un doctor, sólo el 63 por ciento aseguraba que conocía ese nivel.  Eso sí, un 56% declaró que gustaría conocer mejor las tareas de los residentes en el hospital.