25 de junio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 19:30
Especialidades > Oncología Médica

Descubren una proteína que suprime la respuesta inmune contra el cáncer

Por el contrario, los tumores de mutación alta son los más susceptibles a la inmunoterapia

La investigación se presentó en el ESMO Immuno Oncology Congress 2017.
Descubren una proteína que suprime la respuesta inmune contra el cáncer
Redacción
Lunes, 11 de diciembre de 2017, a las 15:20
En el marco del ESMO Immuno Oncology Congress 2017, se ha presentado una investigación que descubre los mecanismos de resistencia a inhibidores de los puntos de control y cómo revertirlos.

Los anticuerpos que bloquean los ligandos de muerte programada (PD-L1), como atezolizumab, pueden inducir respuestas robustas y duraderas en pacientes con varios tipos de tumores, incluidos el cáncer de vejiga metastásico. Sin embargo, estas respuestas sólo se registran en algunos pacientes.

"Comprender por qué el 70-80 por ciento es resistente nos permitiría tratar con un fármaco adicional y extender los beneficios de los inhibidores del punto de control a más pacientes", ha señalado el autor principal, Sanjeev Mariathasan, científico sénior del Departamento de Biomarcadores de Oncología de Genentech (San Francisco, EEUU).

El estudio, llamado IMvigor210, investigó los factores de eficacia y resistencia primaria al atezolizumab inhibidor del punto de control anti-PD-L1 en 300 pacientes con cáncer de vejiga y se encontraron dos conductores de eficacia y un conductor de resistencia.

La alta concentración de citosina TGF- β suprime la respuesta inmune

Los tumores de mutación alta fueron los más susceptibles a la inmunoterapia, junto con aquellos con células tipo T. Sin embargo, los tumores con alta presencia de citosina TGF- β tendieron a no responder a la inmunoterapia.

“TGF-β es una proteína soluble que se sabe que suprime la respuesta inmune a través de una variedad de mecanismos”, ha explicado Ignacio Melero, Investigador Senior del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) en Pamplona.

En cuanto a las implicaciones clínicas potenciales de estos hallazgos, Melero ha afirmado que el "TGF-β se ha perseguido como un objetivo farmacológico en la investigación de la terapia del cáncer desde hace algún tiempo. Los inhibidores vienen en forma de anticuerpos monoclonales neutralizantes e inhibidores de señalización (inhibidores de SMAD). Estas moléculas están en ensayos clínicos, pero no han tenido un éxito notable debido a las limitaciones de eficacia y seguridad”.