Un estudio en el que participa la UCM revela que el entorno es un factor clave en su envejecimiento por el estrés

"La inestabilidad política, social y económica daña las redes cerebrales"
Alberto Fernández, miembro del Grupo de Investigación en Neurociencia Cognitiva de la Universidad Complutense de Madrid.


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Un estudio internacional sobre salud cerebral en el que participa España ha puesto el foco en cómo la inestabilidad política, social y económica puede influir de forma decisiva en la velocidad a la que envejece el cerebro humano. El trabajo introduce el concepto de exposoma, entendido como el conjunto de todas estas exposiciones del entorno acumuladas a lo largo de la vida, y demuestra que su combinación puede acelerar "hasta 9,2 veces" ese agotamiento. Así lo afirma en Redacción Médica Alberto Fernández, miembro del Grupo de Investigación en Neurociencia Cognitiva de la Universidad Complutense de Madrid implicado en este proyecto.

"Estos factores parecen actuar de forma diferenciada si los exposomas son físicos o sociales", señala, matizando que los primeros "tienden a generar aceleración del envejecimiento en el conectoma estructural, mientras que el exposoma social tiende a acelerar el envejecimiento de las redes funcionales".


Para entender estos resultados, distingue entre esos dos sistemas cerebrales: el conectoma estructural y el funcional. El primero se refiere a las conexiones físicas del cerebro, mientras que el segundo describe cómo distintas regiones cerebrales sincronizan su actividad.  "Las conexiones anatómicas tardan más en establecerse y son menos vulnerables, mientras que las funcionales se pueden establecer más rápidamente, pero son más frágiles", añade.


Cómo actúan los factores físicos y sociales


Fernández profundiza en cómo cada tipo de exposoma afecta al cerebro. Sobre los factores físicos, el investigador explica su impacto inmediato en la estructura cerebral: "La relación directa se podría establecer por el efecto tóxico que ejercen -por ejemplo, la polución o la calidad del agua- sobre la estructura de la sustancia blanca cerebral".

En cambio, los factores sociales actúan a través del estrés: "Están más relacionados con estresores cognitivo-emocionales que interferirían en el normal establecimiento de las relaciones funcionales entre regiones del cerebro". "Es conocido que el estrés psicológico continuado puede conllevar descargas hormonales que modifiquen el comportamiento normal de la red cerebral", asegura.

Justamente, uno de los puntos más llamativos del estudio es el papel de la inseguridad social y política, ya que es probablemente "la mayor fuente de estrés que puede padecer el ser humano". "La inestabilidad política, social, económica genera una gran incertidumbre personal y esto tiene una consecuencia directa sobre nuestras redes funcionales", afirma. 

Desde esta perspectiva, el entorno no solo condiciona la calidad de vida, sino también el funcionamiento del cerebro: "Dónde vivimos y qué hacemos en nuestra sociedad puede ayudar a mitigar o acelerar el envejecimiento".

El estudio también muestra que estos efectos no se limitan a grupos concretos, aunque pueden ser más intensos en determinados casos. "El impacto es generalizado", es decir, "afecta a cualquier ser humano", explica el investigador, que apunta que "los pacientes con enfermedades neurodegenerativas tienen además factores biológicos que aceleran aún más su envejecimiento".

Prevención: reducir el exposoma y mejorar los hábitos


Más allá del diagnóstico, la entrevista apunta a posibles estrategias de prevención como limitar esa exposición a los exposomas físicos y sociales "para reducir la afectación del conectoma". A esto suma la importancia del estilo de vida que lleva cada persona: "Con cambios en actividad física, dieta mediterránea, propósito de vida, contacto social y reserva cognitiva, el retraso en el deterioro cognitivo podría ser significativo".

Sobre la distribución geográfica de los resultados, Fernández aclara que no existen patrones nacionales cerrados: "No importa en qué región del mundo se encuentre. Lo relevante son las condiciones de exposoma". Por lo tanto, como conclusión, destaca que el envejecimiento cerebral no avanza de forma uniforme. "El tiempo de exposición a estos factores genera un efecto acumulativo que puede llegar a un punto crítico y un cerebro que sufre uno de estos factores ya está siendo dañado", resume.
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