Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC).
La edad avanzada y las enfermedades pulmonares crónicas, especialmente la
Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), se sitúan como los principales factores de riesgo a la hora dedesarrollar cuadros graves por
Virus Sincitial Respiratorio (VRS) en adultos. Así lo recoge un informe de revisión sistemática publicado recientemente por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC).
Aún no hay datos suficiente para tener conclusiones definitivas, pero el mensaje es claro:las herramientas de prevención aumentan y los
sistema de salud deben estar preparados. Por ello, deberán dar prioridad a los pacientes más vulnerables para así lograr reducir ingresos en
unidades de cuidados intensivos (UCI) y la mortalidad.
Un cambio de escenario en el VRS
El VRS es un
problema de salud pública. En la Unión Europea se estiman unas 160.000 hospitalizaciones al año en mayores de 18 años, de las cuales el 92 por ciento corresponde a pacientes de más de 65 años.
En la actualidad está habiendo un cambio en el abordaje clínico tras la autorización por parte de la
Agencia Europea de Medicamentos (EMA) de nuevas vacunas frente al VRS. En este contexto, el ECDC ha analizado qué factores clínicos empeoran el pronóstico de la infección para poder orientar las estrategias de vacunación.
El informe sitúa a la EPOC como e
l principal factor de riesgo de desarrollar cuadros graves por VRS, junto a otras enfermedades respiratorias crónicas. También observa un mayor riesgo en pacientes con patologías neurológicas, como la demencia, y en aquellos con cáncer, especialmente neoplasias hematológicas y tumores sólidos, donde se registra una
mayor mortalidad asociada. " La evidencia identifica de forma más consistente la edad avanzada como un factor de riesgo importante,m observándose la evidencia más sólida y consistente entre las comorbilidades en el caso de las enfermedades
pulmonares crónicas, en particular la EPOC.", explican
En cambio, otras enfermedades frecuentes como la diabetes, la insuficiencia renal, las hepatopatías o la obesidad no muestran una relación clara con la gravedad del virus. Tampoco las enfermedades cardiovasculares aparecen como un factor independiente. Por su parte, e
l tabaquismo solo se asocia con un m
ayor riesgo de hospitalización.
El gran vacío de la investigación
Uno de los principales vacíos del estudio se encuentra en los pacientes
inmunodeprimidos, para los que aún no hay evidencia que determine cuál es su niven de riesgo real. Ante esta limitación, y ante la ausencia de datos en general, el
ECDC insiste en la necesidad de mejorar la calidad y homogeneidad de los estudios para mejorar en la definición de los riesgos.
Solo así será posible
optimizar el uso de las nuevas vacunas y centrar la prevención en los pacientes con mayor probabilidad de complicaciones graves. También será clave que las futuras investigaciones incluyan a adultos menores de 60 años y analicen si la
combinación de varias enfermedades en un mismo paciente influye en la evolución de la infección. Entender cómo actúan estos factores en conjunto será fundamental para mejorar el impacto de las nuevas vacunas.
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