El II Simposium de la cátedra UAM-Linde Healthcare pone luz sobre el futuro y los tratamientos de los pacientes con EPOC

"El éxito de la telemedicina está en la actitud y aptitud de los pacientes"
Alberto Fernández Villar, María Jesús Rodríguez Nieto y Joan Soriano.


11 abr. 2018 14:00H
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POR JESÚS ARROYO
La telemedicina se está convirtiendo en uno de los factores innovadores que pueden ayudar en el manejo de las patologías crónicas, cada vez con mayor peso en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Pero para aplicar con éxito los programas de telemonitorizacion de pacientes crónicos con EPOC, antes se ha tenido que aprender de los errores generados en la implantación de otros. En esta línea se ha celebrado el segundo ciclo de ponencias del II Simposium de la Cátedra UAM-Linde Healthcare de docencia e investigación en innovación en la gestión integral del enfermo respiratorio crónico.

Alberto Fernández Villar, jefe de servicio de Neumología del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo, ha presentado una experiencia piloto, llevada a cabo en Galicia, donde se puso en marcha un teleseguimiento del paciente con EPOC en su domicilio, tras el alta hospitalaria.

“El proyecto TeleEPOC, de raíz europea, quería medir a través de la telemonitorización los reingresos de los pacientes con EPOC, así como el número de visitas que realizaban a urgencias. Todo ello con la ayuda de los servicios de Neumología, admisión y de las enfermeras gestoras”.

"La mayoría de pacientes adheridos y los profesionales implicados mostraron un alto grado de satisfacción"



El proyecto piloto dejó varios problemas sobre la mesa. “Por un lado descubrimos que hacía falta infraestructuras tecnológicas y habilidades concretas de los profesionales. Hace falta organizaciones estratégicas con los proyectos de telemonitorización. También surgieron problemas económicos referidos a la inversión a largo plazo y la sostenibilidad del proyecto”.

Por ello, Fernández Villar explica que el proyecto necesitaba de “un seguimiento habitual de los pacientes con EPOC, y un apoyo en domicilio para asegurar el éxito de la telemedicina”. Aun así, prosigue, la mayoría de los pacientes adheridos al programa, así como los profesionales implicados en el mismo, mostraron un alto grado de satisfacción. “El Sergas se interesó por el proyecto y lo ha traslado a otros servicios asistenciales, y ha obtenido muy buenos resultados”, afirma.

Con estos datos sobre la mesa, Fernández Villar, concluye que telemedicina en EPOC “es una alternativa real y atractiva para muchos pacientes con riesgo de reingreso”. “Para que funcione de forma efectiva se requieren importantes cambios en la organización asistencial y un mejor funcionamiento de los actuales procesos. Pero sobre todo, una concienciación real tanto en la actitud como en la aptitud de los profesionales y pacientes para que se pueda considerarse una alternativa real”.

Implementación real 

Por su parte, Joan Soriano, Profesor Asociado de Medicina - Instituto de Investigación del Hospital Universitario de la Princesa y Universidad Autónoma de Madrid, se ha encargado de desarrollar durante su ponencia las claves del ensayo Promete II. “Un ensayo multicéntrico, a doble ciego y de un año de duración realizado en cinco hospitales madrileños, que tiene un objetivo: confirmar los resultados del primer ensayo Promete”.

Según explica Soriano, el estudio ha sido desarrollado solamente en el Hospital de la Princesa y sus centros de Atención Primaria dependientes, y que concluyó “positivamente” con una reducción de las hospitalizaciones y visitas a urgencias por EPOC en pacientes graves con agudizaciones frecuentes y que requieren oxigenoterapia domiciliaria.

Asimismo, Soriano destaca que “Promete II no logró confirmar el objetivo primario que se buscaba alcanzar, y por tanto no demostró el beneficio de menos agudizaciones de EPOC con una gestión de telemedicina en EPOC grave comparada con el tratamiento médico habitual”

De este modo, reflexiona, el hecho de que no se haya conseguido reducir las visitas al hospital de los pacientes significa que “al igual que en otros ámbitos, como por ejemplo en todo lo relacionado con el tratamiento del tabaquismo, es muy difícil demostrar con el máximo nivel de evidencia que la telemedicina y telemonitorización en EPOC ayudan el manejo de nuestros pacientes y mejoran sus resultados clínicos”.

“En particular, en un sistema sanitario universal y gratuito que funciona bien, demostrar el beneficio adicional de la telemedicina en EPOC es aún más difícil, por lo que quizás se debería buscar equivalencia en vez de superioridad”.

Por este motivo, señala que “el principal desafío de la telemedicina es pasar de los estudios piloto, pequeños y cortos, a su implementación real”. “Necesitamos implementar las estrategias de telemedicina en EPOC en diferentes ámbitos (primaria, aseguradoras, medicina pública y privada) por el bien de los pacientes y por la eficiencia y sostenibilidad del sistema”.

La Universidad Autónoma de Madrid ha acogido el II Simposium de la Cátedra UAM-Linde Healthcare.


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