El Ministerio de Sanidad ha fijado posición sobre uno de los movimientos más relevantes en la arquitectura del sistema sanitario: la integración de los mutualistas en la base estatal de aseguramiento no responde a un cambio de modelo, sino a una exigencia legal ligada a su financiación pública.
Según explican fuentes ministeriales a Redacción Médica, “la integración de los mutualistas de Isfas y Mugeju en Badas se debe a que son ciudadanos con asistencia sanitaria financiada con fondos públicos independientemente de que la prestación sanitaria se realice mediante prestadores públicos o privados; en consecuencia, deben estar recogidos en el sistema regulado en el artículo 57 de la Ley 16/2003, de 28 de mayo, de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud”.
En este sentido, Sanidad subraya que estos colectivos deben “disponer del identificador único CIP-SNS que aparece en la tarjeta sanitaria a tales efectos”.
La respuesta del Ministerio llega tras la culminación del proceso de integración de todo el mutualismo administrativo en Badas. A los convenios firmados en las últimas semanas entre el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y Mugeju e Isfas se suma ahora el acuerdo con Muface, publicado este lunes 20 de abril en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Este último texto confirma que ya “se encuentra actualmente culminada la fase de integración en Badas tanto del colectivo de mutualistas que han optado por recibir asistencia sanitaria a través de los servicios públicos de salud, como del colectivo de mutualistas con cobertura privada”.
Con ello, el sistema incorpora a todos los mutualistas (funcionarios civiles, personal de Justicia y Fuerzas Armadas) dentro de una misma base estatal de aseguramiento sanitario, independientemente de que reciban asistencia a través del sistema público o de entidades privadas concertadas.
Sanidad evita vincularlo a un futuro cambio de modelo asistencial
Badas, gestionada por el INSS, permite verificar el derecho a la asistencia sanitaria con cargo a fondos públicos y canaliza la información hacia el sistema de tarjeta sanitaria individual. Los convenios contemplan además la asignación del código SNS (CIP) a quienes no lo tengan previamente, lo que refuerza la identificación única de estos ciudadanos dentro del Sistema Nacional de Salud.
Pese al alcance de esta integración, y en respuesta a este periódico, el Ministerio de Sanidad evita vincularla a posibles cambios en el modelo asistencial. Su explicación se limita al encaje legal y administrativo de los mutualistas dentro del sistema público de aseguramiento sanitario y a la necesidad de garantizar su correcta identificación mediante el CIP-SNS.
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