Manuel Herrera, presidente de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas).
El
40º aniversario de la Ley General de Sanidad debe servir para algo más que recordar una de las normas que transformó el sistema sanitario español. Para la
Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (
Sespas), la efeméride representa una oportunidad para replantear el modelo y adaptarlo a los desafíos de las próximas décadas. Así lo sostiene en
Redacción Médica su presidente, Manuel Herrera, que defiende una profunda reorientación del Sistema Nacional de Salud (SNS) hacia la prevención, la salud pública y la
coordinación entre administraciones para garantizar su sostenibilidad.
Y es que, con motivo del aniversario de la ley aprobada en 1986, Sespas
ha impulsado un monográfico en el que expertos de diferentes disciplinas analizan el legado de la norma y plantean
propuestas para afrontar retos como el envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas, la salud mental, el cambio climático o las desigualdades sociales.
Cuatro reformas "que ya no pueden esperar"
Más allá de las medidas concretas en
prevención y coordinación, el presidente de Sespas resume en cuatro grandes transformaciones la hoja de ruta que, a su juicio, debería marcar la evolución del Sistema Nacional de Salud durante los próximos años. "Creo que hay cuatro que ya no pueden esperar", afirma.
La primera consiste en
invertir "más y mejor" en salud pública para corregir un modelo que, en su opinión, ha priorizado históricamente la atención a la enfermedad frente a su prevención. "Un sistema que solo crece en su capacidad para tratar enfermedades, pero no para prevenirlas, difícilmente será
sostenible a largo plazo", advierte
La propuesta pasa también por consolidar estructuras con capacidad técnica tanto a nivel estatal como autonómico, capaces de detectar amenazas y
actuar con rapidez ante crisis sanitarias. Asimismo, reclama una apuesta decidida por los profesionales de salud pública -como farmacéuticos, veterinarios, médicos, enfermeras, biólogos, estadísticos o especialistas en salud ambiental- mediante una mayor formación, reconocimiento y
capacidad de retención del talento.
La cuarta transformación se centra en "romper definitivamente" la separación entre la asistencia sanitaria y la salud pública, integrando ambos ámbitos en el funcionamiento cotidiano del SNS. Así, señala que la
coordinación entre Atención Primaria, hospitales y salud pública debe ser permanente, con intercambio de información, objetivos compartidos y una planificación conjunta.
El objetivo, apunta, es avanzar hacia un SNS "más resiliente, eficiente y preparado" para afrontar los desafíos sanitarios de las próximas décadas.
La prevención, una inversión y no un gasto
El principal mensaje que lanza la sociedad es que el sistema sanitario debe abandonar un modelo centrado casi exclusivamente en
tratar la enfermedad para apostar de forma decidida por evitar que esta aparezca. "La pandemia nos recordó algo que en salud pública llevábamos años diciendo: la mejor enfermedad es la que nunca llega a producirse", afirma. Sin embargo, considera que el Sistema Nacional de Salud "sigue invirtiendo la mayor parte de sus esfuerzos
cuando el problema ya ha aparecido".
Por ello, reclama desarrollar plenamente la Ley General de Salud Pública y consolidar definitivamente la
Agencia Estatal de Salud Pública, dotándola de estabilidad, capacidad técnica y recursos suficientes.
En el plano presupuestario, rechaza plantear un enfrentamiento entre hospitales y prevención: "No se trata de quitar recursos a los hospitales; sería un error plantearlo así. Se trata de entender que cada euro invertido en prevenir enfermedades, reducir desigualdades o
proteger la salud evita sufrimiento y también una parte importante del gasto sanitario futuro."
En esa transformación también considera imprescindible reforzar el papel de los profesionales de salud pública. Así, Herrera advierte de que
la vigilancia epidemiológica, la salud ambiental, la seguridad alimentaria o la preparación frente a emergencias requieren perfiles altamente especializados cuyo trabajo continúa siendo poco visible pese a su importancia. "Invertir en salud pública es invertir en profesionales altamente cualificados capaces de
anticiparse a los riesgos y proteger a la población", sostiene.
La salud debe estar presente en todas las decisiones públicas
Otro de los grandes cambios que propone Sespas pasa por incorporar la salud como
criterio transversal en todas las políticas públicas, más allá del ámbito estrictamente sanitario.
Según explica su presidente, buena parte de los factores que determinan el estado de salud de la población dependen de ámbitos como el urbanismo, la vivienda, la educación, el transporte, el empleo o el medio ambiente, por lo que considera necesario convertir en una obligación legal el principio de "
Salud en Todas las Políticas".
En este sentido, propone que las grandes decisiones públicas incluyan
evaluaciones de impacto en salud, del mismo modo que ya existen evaluaciones ambientales para numerosos proyectos.
"
La pregunta que deberíamos hacernos antes de aprobar cualquier gran política pública es muy sencilla: ¿esta decisión mejorará o empeorará la salud de la población?", plantea.
Esta necesidad de coordinación constituye precisamente el eje central del Informe Sespas 2026. La organización sostiene que coordinar mejor no solo permite optimizar recursos, sino también r
educir la mortalidad, los reingresos evitables y los errores asistenciales.
"La coordinación no es un complemento del sistema sanitario, sino una condición imprescindible para que funcione bien", afirma. Pero insiste en que esa coordinación debe extenderse a todas las administraciones públicas, creando
órganos estables con objetivos comunes, indicadores de evaluación y mecanismos de rendición de cuentas.
Una asistencia que tenga en cuenta las condiciones de vida
Herrera también defiende incorporar de forma sistemática los determinantes sociales de la salud a la práctica clínica. Para ello, propone que los profesionales sanitarios amplíen su mirada
más allá del diagnóstico clínico. "Cuando un profesional sanitario atiende a una persona no está viendo únicamente una enfermedad", explica el presidente de Sespas. Factores como la vivienda, el empleo, el nivel educativo, los ingresos o la soledad pueden condicionar tanto
la evolución de un paciente como el propio tratamiento.
"No basta con preguntarnos qué enfermedad tiene esta persona; también debemos preguntarnos
por qué ha enfermado y qué circunstancias pueden dificultar su recuperación", señala. A su juicio, este cambio exige reforzar la formación de los profesionales, incorporar información social relevante en la historia clínica cuando sea necesario y mejorar la coordinación entre el sistema sanitario,
los servicios sociales y la salud pública.
Equidad territorial sin renunciar a la descentralización
Respecto al modelo autonómico, Sespas considera que la descentralización ha sido uno de los grandes aciertos del Sistema Nacional de Salud, aunque cree necesario reforzar los mecanismos de cohesión para
evitar diferencias territoriales.
"La equidad no consiste en repartir igual, sino en distribuir los recursos según las necesidades de la población", afirma. Por ello, plantea que el sistema de financiación tenga en cuenta variables como el envejecimiento, la dispersión geográfica, la insularidad, la carga de enfermedad o
las desigualdades sociales.
Asimismo, apuesta por fortalecer el papel del
Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud y mejorar el intercambio de información y buenas prácticas entre comunidades autónomas.
Cuarenta años después de la aprobación de la Ley General de Sanidad, Sespas considera que el reto no pasa por modificar sus principios fundacionales, sino por actualizarlos para responder a un contexto completamente distinto. "La Ley nació con la vocación de hacer de la salud un derecho universal y
no un privilegio", recuerda su presidente. Un objetivo que, concluye, sigue plenamente vigente porque "el acceso a una atención sanitaria de calidad nunca debe depender del código postal, del nivel de renta o de las
circunstancias personales de cada ciudadano".
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.