No, echar nitrógeno líquido en los testículos no mejora el deseo sexual

Redacción Médica advierte de los peligros y de las graves lesiones que puede producir este bulo, que apareció en 2017

Imagen de promoción de la técnica, publicada en 2017.
No, echar nitrógeno líquido en los testículos no mejora el deseo sexual
mié 30 octubre 2019. 12.00H
Muchos bulos se comportan como una cepa de bacterias resistente, y vuelven a aparecer con el paso del tiempo. Eso es lo que ha pasado con una supuesta técnica de un spa en Manchester, llamada la 'niebla del amor': congelar los testículos durante 30 minutos a "-160 grados" para "aumentar los niveles de endorfinas y el deseo sexual de los clientes, así como mejorar la apariencia de sus áreas íntimas". Si esto fuera verdad, alertan los especialistas, se producirían "lesiones muy graves".

Tal como explica Venancio Chantada, jefe del servicio de Urología del Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña y miembro de la Junta Directiva de la Asociación Española de Urología (AEU), en primer lugar, esta técnica "no tiene ningún tipo de apoyo ni está avalada científicamente". De ahí que, de entrada no conceda ningún tipo de credibilidad a este 'tratamiento', especialmente debido a las ambigüedades en las que incurre este bulo.


"Congelar los testículos a -160 grados produciría lesiones muy graves y necrosis celular"


Así, la primera vez que apareció esta 'noticia' fue en 2017, en el diario británico The Sun, y desde entonces ha ido apareciendo periódicamente, tanto en inglés como en español. Según señalaba la publicación, "cuando la temperatura bajo cero cubre la piel, la caída repentina del calor estimula los receptores de temperatura", lo que produce un aumento en el nivel de endorfinas, "generando un subidón natural".

Así, Chantada explica que para avalar esta práctica, haría falta medir la temperatura escrotal antes y después del tratamiento, la calidad del semen, y los niveles de testosterona. "Está demostrado que una mayor temperatura en los testículos produce una menor fertilidad, pero no que bajar la temperatura la aumente".

Además, matiza que –por lo que parece– este tratamiento aplica "vapor de nitrógeno líquido". No obstante, la publicación habla de bajar la temperatura escrotal a -160 grados, cuando, además, la temperatura del nitrógeno líquido es de 196 grados bajo cero. "Si esto fuera verdad se producirían lesiones muy graves, llegando incluso a la necrosis celular", explica el especialista.


Supuestas virtudes


Según recogía el diario británico, por un precio de 50 libras, las supuestas virtudes de congelar los testículos son que "junto con el nivel instantáneo de endorfina y el aumento de energía natural, genera una apariencia más firme, juvenil, clara y vibrante de la piel genital a través del aumento de colágeno".

Chantada pone en duda también que la 'firmeza' de la piel escrotal tenga algún beneficio sexual. En su opinión, el aumento del deseo sexual está relacionado con dos factores fundamentales, como son "el nivel de testosterona" y los "aspectos psicológicos". "Tampoco está demostrado que un mayor nivel de endorfinas aumente el deseo sexual", explica el especialista, que señala que solo se podría hablar de "adherencia" posterior a las actividades que desencadenan esta respuesta, como hacer deporte.

"Si esto fuera verdad, los esquimales y los esquiadores tendrían un mayor deseo sexual", bromea el especialista y señala que este bulo no se sostiene en ningún sentido.
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