Redacción Médica
20 de septiembre de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 19:15
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Alargar la vida "lo máximo posible" no es lo fundamental en la Medicina

El médico a veces está demasiado centrado en ello y obvia otros principios como el de no hacer daño

Gregorio Palacios, miembro del Grupo de Bioética de la SEMI.
Alargar la vida "lo máximo posible" no es lo fundamental en la Medicina
Marcos Domínguez
Miguel Fernández de Vega
Martes, 28 de noviembre de 2017, a las 16:30
Mucho se está hablando de los cuidados al final de la vida pero todavía persiste en el médico la tendencia de alargar la vida del paciente a costa de un sufrimiento innecesario y de los deseos del propio paciente o su familia.

“Hay enfermos con los que tenemos que hacer es parar, aliviar y consolarle, pero todavía parece que si no alargamos más la vida hemos fracasado, y ese fracaso terapéutico todavía está arraigado en nuestra percepción”, explica Gregorio Palacios, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Fundación Alcorcón y miembro del grupo de Bioética de la SEMI (Sociedad Española de Medicina Interna). “Tenemos que ir cambiando esa percepción poco a poco”.

Palacios explica los problemas éticos a los que se enfrenta la relación médico-paciente.

Palacios ha participado en una mesa sobre el manejo del paciente conflictivo desde el punto de vista ético dentro del 38 Congreso de la SEMI. Enumera los principales conflictos en la negativa a recibir un tratamiento, los problemas de gestión de recursos y el deber de no abandono, quizás el más frecuente y uno de los más complejos de afrontar.

“El manejo del final de la vida y la limitación del esfuerzo terapéutico, evitando hacer un sobretratamiento en pacientes con enfermedad terminal, probablemente sea uno de los campos más importantes y más en vigor de la ética actual”, apunta.

Palacios considera que el principio que debe guiar al médico es el de “hacerle bien, respetarle y, sobre todo no hacer daño. A veces, por dar un paso más allá, lo que hacemos es perjudicar al enfermo cuando no hay mucho más que hacer”.

Recuerda que alargar la vida “lo máximo posible” no es el principio fundamental de la Medicina sino que “el beneficio del enfermo también implica aliviar y consolar”. No obstante, en la voluntad de médico influye no solo el paciente, también su familia, a las que considera que “hay que dedicar tiempo para informarles de que el mejor cuidado a veces no es hacer más pruebas o tratamientos, cuando sabemos que no van a ser más eficaces, y que hay que centrarse en aliviar los síntomas y en unos cuidados paliativos adecuados”.