Redacción Médica
16 de agosto de 2018 | Actualizado: Jueves a las 17:50
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El ejercicio físico vigoroso evita el glaucoma más que el suave

Un estudio determina que cada aumento de 10 minutos de actividad física por semana reduce el riesgo de glaucoma un 25%

El ejercicio físico vigoroso evita el glaucoma más que el suave
Redacción
Jueves, 16 de noviembre de 2017, a las 14:55
Las personas que realizan una actividad física de moderada a fuerte, reducen hasta en un 73 por ciento el riesgo a desarrollar glaucoma. Así lo constata una investigación llevada a cabo por la Universidad de California en Los Angeles (UCLA), publicada en la reunión anual de la Academia Americana de Oftalmología en Nueva Orleans.

"Nuestra investigación sugiere que no es solo el acto de hacer ejercicio lo que puede asociarse con un menor riesgo de glaucoma, sino que las personas que hacen ejercicio a mayor velocidad y dan más pasos al caminar o correr pueden incluso disminuir su riesgo más que quienes lo hacen más despacio o dan menos pasos", ha señalado Victoria L. Tseng, una de las autoras del estudio.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron los datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, un gran estudio que ha rastreado la salud y la alimentación de la población adulta en Estados Unidos desde la década de 1960.

En el trabajo definieron la actividad de moderada a fuerte o vigorosa en términos de velocidad de marcha, teniendo en cuenta el número de pasos por minuto contabilizados mediante un podómetro. Así, dar 7.000 pasos al día, todos los días de la semana, equivaldría a 30 minutos al día de actividad física moderada a fuerte al menos 5 días a la semana.

La investigación determinó que con cada aumento de 10 minutos de actividad moderada a vigorosa por semana, el riesgo de glaucoma caía en un 25 por ciento.

Estos resultados coinciden con algunos trabajos publicados en los últimos años, que ya apuntaban que los hábitos de vida pueden influir en la presión ocular, un factor de riesgo importante para el desarrollo de esta enfermedad. 

Sin embargo, Tseng admite que todavía son necesarios más estudios que examinen directamente esta relación entre el ejercicio y el glaucoma antes de que los médicos puedan hacer recomendaciones específicas en este sentido.