17 nov 2018 | Actualizado: 19:00

AP quiere que el hospital delegue el control de las pruebas complementarias

Una encuesta de Semergen afirma que el 70% de los médicos tiene dificultades para prescribir tratamientos innovadores

De izda. a dcha.: Cinza, Llisterri, Daniel Rey y Miguel Ángel Prieto.
AP quiere que el hospital delegue el control de las pruebas complementarias
mié 26 octubre 2016. 14.50H
Marcos Domínguez
Miguel Fernández de Vega

Protocolos consensuados con el médico especialista y recursos asociados a ellos. Es lo que pide José Luis Llisterri, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), en la presentación de su 38 Congreso en Santiago de Compostela, para poder pedir pruebas complementarias desde el centro de salud y ahorrarle al paciente una visita al hospital que muchas veces es innecesaria.

Semergen destaca las necesidades de investigación en Atención Primaria.

La dotación de un presupuesto que permita esos protocolos consensuados ahorraría tiempo y dinero al SNS, según Llisterri. “Acabaríamos con ejemplos dramáticos: que por una cefalea, un paciente tenga que esperar hasta un año a que se le haga un TAC”.

Con esta medida, se matarían dos pájaros de un tiro, reduciendo las listas de espera, por un lado, y la angustia del paciente que pasa meses en la incertidumbre de si su dolencia es grave o no. Esto, según Llisterri, generaría “tremendos ahorros” al SNS.

La relación con el hospital no tiene por qué ser dramática. Sergio Cinza, presidente del comité organizador del Congreso, ha destacado el uso de las nuevas tecnologías, como la historia clínica digitalizada, para comunicarse con el compañero especialista, “para que no malinterpretemos lo que está haciendo”.

La situación, peor que en 2015

En esta presentación también se ha dado a conocer los resultados de una encuesta realizada entre los miembros de Semergen, en la que muestran cómo los recortes presupuestarios han afectado a su actividad.

Casi nueve de cada diez encuestados afirma que éstos han afectado a la atención a los usuarios, y el 70 por ciento asegura tener dificultades para prescribir tratamientos innovadores. A este respecto, el presidente de Semergen ha reclamado la desaparición del visado porque genera una situación de inequidad. “Nos oponemos a él por razones de conciencia profesional”.

En la cuestión económica, el 68 por ciento cree que la situación es peor respecto a 2015, mientras que el 27 por ciento cree que es igual. Por otro lado, dos de cada tres profesionales, el 69 por ciento, ve la situación política, con un Gobierno provisional desde hacer cerca de un año, como negativa para la atención sanitaria.

La encuesta también ha preguntado sobre el grado de conocimiento y prescripción de biosimilares, a los que el Congreso dedicará una de sus principales mesas. Algo más de la mitad de los participantes, el 52 por ciento, reconoce que no los ha prescrito, mientras que hasta un 72 por ciento de ellos asegura no tener ni la formación ni información adecuadas para incorporar estos medicamentos a la prescripción de forma óptima.

A este respecto, Llisterri ha señalado que “es chocante que la Administración proporciona una nula información sobre estos medicamentos”. El grado de conocimiento es mayor en la cornisa cantábrica, mientras que en el sur y en el este es más bajo.

Un momento de la presentación del 38 Congreso de Semergen.

Un momento de la presentación del 38 Congreso de Semergen.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.