10 dic 2018 | Actualizado: 18:30

Simponi, de MSD, podría mejorar dos artritis y la espondiloartritis axial

Un estudio muestra una persistencia terapéutica del 85% tras un año de Simponi (golimumab), el fármaco de MSD

Ángel Fernández, director general de MSD.
Simponi, de MSD, podría mejorar dos artritis y la espondiloartritis axial
lun 16 julio 2018. 11.45H
Redacción
Simponi (golimumab), el fármaco anti-TNFα de MSD, ofreció en unos estudios una persistencia terapéutica en torno al 85 por ciento tras un año y al 68 por ciento después de tres en todas las líneas de tratamiento y en todas sus indicaciones autorizadas en el área de reumatología1. Así ha quedado evidenciado en el subanálisis del Registro Biobadaser, presentado recientemente en el Congreso de la Sociedad Española de Reumatología (SER), durante un simposio satélite titulado Persistencia terapéutica: cerrando la brecha entre la eficacia clínica y la efectividad.

Durante este simposio también se han presentado los resultados de un primer análisis del estudio Go-Beyond, que concluyó que la probabilidad de persistencia en el tratamiento con golimumab fue similar en pacientes con espondiloartritis axial y artritis psoriásica que ya hubiesen fallado a un primer anti-TNFα . Tanto el subanálisis del Registro Biobadaser como Go-Beyond ofrecen a los reumatólogos de nuestro país datos españoles de práctica clínica real sobre el manejo terapéutico de golimumab a largo plazo, como clave para mejorar las expectativas de estos pacientes.

“Los datos del Registro Biobadaser y el estudio Go-Beyond permiten conocer la supervivencia de golimumab, en vida real, en los diferentes perfiles de pacientes”, ha explicado Belén Serrano, especialista en Reumatología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, con una comunicación oral durante este simposio satélite.

Relevancia de los datos de persistencia terapéutica


Durante esta sesión, que ha sido moderada por Juan Gómez Reino, presidente de la SER,  se ha explicado la relevancia que tienen estos datos para los pacientes con enfermedades reumáticas, ya que “se trata de un perfil de pacientes con una evolución larga de la enfermedad; en muchas ocasiones presentan factores de mal pronóstico lo que les influye en una peor respuesta a los tratamientos”, según ha descrito Serrano, quien ha recordado “el cambio que ha significado para las expectativas de estos pacientes la aparición de los fármacos biológicos”. En este sentido, los ponentes han destacado la importancia que tienen los datos de golimumab tanto para los pacientes como para el sistema sanitario en su conjunto.

“La probabilidad de persistencia de golimumab cuando se utilizó como tratamiento de segunda línea en pacientes con espondiloartritis fue del 85 por ciento durante el primer año y del 68 por ciento durante el tercer año; nada despreciable teniendo en cuenta que todos los biológicos, incluso cuando se utilizan de primera línea, suelen tener una peor supervivencia a medida que pasa el tiempo”, ha señalado la doctora, que ha añadido que se ha observado que la tasa de retención del fármaco fue similar tanto en pacientes con artritis psoriásica como con espondiloartritis axial. Además, ha añadido, “en dicha retención tampoco influyó el motivo por el que se suspendió el tratamiento biológico previo ya fuese una pérdida de eficacia u otros motivos como efectos adversos o mala tolerabilidad”.

Subanálisis registro Biobadaser y estudio Go-Beyond


Biobadaser es el registro español de fármacos biológicos de la Sociedad Española de Reumatología y la Agencia Española del Medicamento. En 2017 se realizó un análisis que incluía a todos los pacientes mayores de 18 años1 tratados con golimumab para artritis reumatoide (29,8 por ciento), artritis psoriásica (28,6 por ciento) o espondiloartritis axial (41,6 por ciento)1. Dentro de este estudio se recogen datos de persistencia, duración y seguridad de dichos tratamientos.

El objetivo de este análisis fue analizar la probabilidad de persistencia de golimumab a largo plazo y los factores asociados a la persistencia. En este análisis se observó que la persistencia del fármaco fue de 94,5 por ciento el primer año como primer biológico y del 89’8 por ciento como segundo biológico. La probabilidad de persistencia fue similar en las tres enfermedades y quedó establecido que en los pacientes con patologías reumáticas, la persistencia fue mayor en aquellos pacientes que fueron tratados con golimumab como primer biológico.

Por otro lado, el Estudio Go-Beyond es un estudio observacional retrospectivo multicéntrico, también de ámbito nacional2 en el que se han analizado los datos de persistencia de golimumab en práctica clínica habitual como tratamiento de segunda línea en pacientes con espondiloartritis axial y artritis psoriásica que hubiesen suspendido un primer tratamiento con anti-TNFα después de varios meses de tratamiento, ya fuera por pérdida de eficacia, por efectos adversos u otras razones. En este estudio participaron un total de 20 centros y 210 pacientes.

“Medir la persistencia terapéutica de un fármaco nos puede ayudar a medir de manera indirecta su eficacia en la práctica clínica habitual y, por tanto, a demostrar que los resultados de los ensayos clínicos son aplicables a la vida real”, ha señalado Serrano. “Otra ventaja es que evaluando el tratamiento a largo plazo, podemos medir efectos adversos que no se detectan en los ensayos clínicos”, ha añadido la especialista.
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