Se estima que en 2018 morirán 35.400 pacientes por esta causa

MSD organiza unas jornadas para abordar las resistencias antibióticas
Presentación de las jornadas organizadas por MSD y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.


06 sep 2018. 14.50H
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POR REDACCIÓN
Según datos del estudio Achieving global targets for antimicrobial resistance, publicado en la revista Science, España lidera las ventas mundiales de antimicrobianos por habitante, superando las 26 dosis diarias definidas (DDDs) lo que triplica la media mundial que se sitúa en las 8,54 DDDs . Además, el último Eurobarómetro especial sobre resistencias microbianas indicaba en abril de 2016 que un 47 por ciento de los españoles habían tomado un antibiótico en los últimos 12 meses, lo que sitúa a España en la segunda posición en mayor uso de antibióticos de Europa, solo superada por Malta (48 por ciento) . Esta cifra muestra un repunte en la utilización de antibióticos tras un periodo (2009-2013) en el que se había moderado . El incremento de uso de antibióticos, según numerosos estudios, tiene una correlación directa con la aparición de resistencias antibióticas.

Para abordar esta situación, analizar los sistemas de incentivación y financiación de la investigación, la mejora de las campañas de información y la incorporación de las nuevas tecnologías como alternativa para hallar soluciones a las resistencias antibióticas, la Cátedra MSD-UIMP de Salud, Crecimiento y Sostenibilidad de la compañía biofarmacéutica MSD y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo ha organizado en Santander el encuentro Antibióticos, economía e innovación, coordinado por Emilio Bouza, catedrático de Microbiología en la Universidad Complutense de Madrid, y Rafael Cantón, jefe de Servicio de Microbiología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid. La jornada ha contado en la inauguración con la presencia del rector de la UIMP, Eduardo Vázquez de Castro, con el vicerrector de Internacionalización de la UIMP, César Nombela, y con Regina Revilla, directora ejecutiva de Relaciones Institucionales de MSD.

Un problema multifactorial


No solo se trata de una cuestión de utilización elevada, sino que se opta a menudo por el mismo tipo o familia de antimicrobianos, lo que incrementa la presión antibiótica y por ende las propias resistencias. El último Informe Jiacra del Plan Nacional de Resistencia a Antibióticos, publicado este año, contiene el primer análisis integrado del consumo de antibióticos y su relación con la aparición de resistencia. Este informe indica que, en nuestro país, los antibióticos betalactámicos suponen un 64,07 por ciento del total consumido en Primaria y el 61,26 por ciento en el área hospitalaria, con las cefalosporinas de 3º y 4º generación y los carbapenemas con la densidad de consumo más elevada (datos de 2016).

“El aumento del uso de algunos antimicrobianos se debe, no tanto al aumento de la resistencia, como al aumento del miedo a la presencia de resistencia”, explica Emilio Bouza. “Uno de los caballos de batalla, a mi juicio, es la reducción del tiempo de tratamiento empírico con mejores y más rápidos intentos de filiación etiológica”.

“España ha sido y es uno de los países, junto con alguno de nuestro entorno como Francia, Italia o Grecia, con mayor consumo de antimicrobianos. Este hecho es multifactorial ya que implica una prescripción elevada, en ocasiones de complacencia, un fácil acceso de la población a la dispensación, una alta demanda por parte de los pacientes y una ausencia de campañas continuadas de formación a los ciudadanos por parte de la administración”, analiza por su parte Rafael Cantón.

En el entorno hospitalario el consumo de antibióticos ha aumentado un 9,5 por ciento entre 2012 y 2016 . Esta tendencia responde al crecimiento de las infecciones por bacterias multiresistentes, siendo España uno de los primeros países en Europa en número de infecciones por estas bacterias , y que según la OMS hacen necesario el desarrollo de nuevos antibióticos con urgencia . Ante esta situación, en nuestro país se han puesto en marcha diferentes iniciativas en los últimos años, como los programas de optimización de uso de antimicrobianos (PROA).  “La aplicación de programas de optimización de uso de antimicrobianos han dado buenos resultados en algunas comunidades autónomas en España sin tener que hacer una reserva explicita de los antimicrobianos de última generación . Los PROA promueven un uso adecuado mediante la formación del profesional sin necesidad de establecer políticas restrictivas”, asegura Cantón.

Más de 35.400 fallecidos en un año


De acuerdo con un reciente informe publicado por la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica  (Seimc) en mayo de 2018, los microorganismos multirresistentes más frecuentes en España son Escherichia coli (25.8 por ciento), Pseudomonas aeruginosa (11.4%) y Klebsiella pneumoniae (3.9%). Estos microorganismos causarán 180.600 infecciones en 2018, de las cuales 35.400 resultarán en el fallecimiento del paciente a los 30 días (el 19.6 por ciento). Cifras que representan que la mortalidad de los pacientes con infecciones por bacterias multirresistentes en España es 30 veces superior a la de los accidentes de carretera, que fue de 1.200 fallecidos en 2017, según datos de la Dirección General de Tráfico .

Un diagnóstico precoz es  clave para poder luchar efectivamente contra estas infecciones, por eso, Bouza considera que “disponer de mejores pruebas diagnósticas para los servicios de Microbiología es una inversión que redundará en un menor consumo de antibióticos innecesarios”.

“Las nuevas tecnologías, tanto las aplicadas en el laboratorio de Microbiología como las referentes a la comunicación, pueden ayudar a reducir los tiempos de emisión de resultado, favoreciendo un mejor diagnóstico y elección de los tratamientos antimicrobianos”, coincide Cantón.

Fondos para las campañas de concienciación y el diagnóstico precoz


En este sentido, el European Center for Disease Prevention and Control (ECDC) evaluó la situación en España de las resistencias antibióticas tanto en Atención Primaria como en hospitales y entre las principales recomendaciones que realizó en su informe final destaca la necesidad de disponer de fondos para apoyar tanto a las campañas de concienciación sobre resistencias antibióticas como la dotación de tests rápidos de diagnóstico para Atención Primaria, que permitan a los profesionales establecer diagnósticos y ayudar a la prescripción prudente de antibióticos.

“Nuestro país cuenta ya con un Plan de lucha contra la resistencia a los antibióticos  si bien muchas de sus líneas estratégicas no cuentan aún con suficiente financiación, vía los Presupuestos Generales del Estado, cuatro años después de su puesta en marcha”, relata David Cantarero, profesor titular y responsable del Grupo de I+D+I en Economía de la Salud de la Universidad de Cantabria y ponente también de la Jornada.

En este sentido, a pesar de que la OMS o la IDSA (Infectious Diseases Society of America) instan al desarrollo de nuevos antibióticos frente a los principales microorganismos multirresistentes, estos no siempre se incluyen entre los arsenales terapéuticos debido a sus mayores costes. Para Cantarero, “uno de los principales problemas de los sistemas actuales implica que los modelos de Evaluación de Tecnología Sanitaria no tienen en cuenta el valor social ni actual ni futuro de un nuevo antibiótico, cuyo comparador podría ser un genérico antiguo con precio bajo”, por tanto, aboga por “incluir en los análisis de evaluación económica el valor social del nuevo medicamento”. Cantarero considera que, además, “es necesario que se diseñen nuevas estrategias de financiación para garantizar el acceso y adquisición de recursos farmacológicos y se pueden implementar a través de la selección y el posicionamiento de aquellos antibióticos con mayor calidad y la promoción de la investigación de otros nuevos, así como la monitorización de pacientes por grupos interdisciplinares de profesionales sanitarios y financiando la búsqueda de nuevas moléculas a través de la intervención del sector público”.

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