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La epigenética y las terapias personalizadas marcan el futuro en diabetes

Farmaindustria lanza ‘El valor del medicamento en diabetes’, su último trabajo divulgativo sobre la enfermedad

Humberto Arnés, director general de Farmaindustria.
La epigenética y las terapias personalizadas marcan el futuro en diabetes
Redacción
Lunes, 18 de diciembre de 2017, a las 13:10
El abordaje personalizado de la diabetes marca la evolución futura de los tratamientos de esta enfermedad, tal y como constata Farmaindustria en su último trabajo divulgativo titulado ‘El valor del medicamento en diabetes’. En este proyecto, la patronal asegura que la aparición de las nuevas insulinas ha permitido un mejor manejo de la enfermedad y “el futuro se abre a un abordaje cada vez más personalizado, tanto en prevención como en tratamiento, a través de la epigenética”.

De hecho, la epigenética jugará un papel clave en el futuro inmediato, según asegura la organización, ya que “el estudio de los cambios epigenéticos, tanto en las personas pertenecientes a grupos de riesgo de diabetes como en los pacientes diabéticos, ayudará a identificar más genes candidatos, que son regulados por estos factores, y que podrían dar paso a nuevas terapias personalizadas”. Asimismo, se están investigando nuevas moléculas estimulantes de las células beta pancreáticas, como los activadores de la glucoquinasa y fármacos para corregir los defectos de las células alfa y beta pancreáticas.

Más de 400 millones de diabéticos en el mundo

Cerca de 415 millones de personas padecen diabetes en el mundo y se prevé que en 2040, esa cifra alcance los 642 millones. En concreto, en España se estima que hay 5,3 millones de pacientes de diabetes y que podrán llegar a ser hasta 7,3 millones en 2035. La mitad de los pacientes de diabetes tipo 2 aún no han sido diagnosticados, por lo que no saben que viven con la enfermedad.

Asimismo, más de cinco millones de personas murieron en 2015 a causa de la diabetes o por complicaciones asociadas a la enfermedad, y es la séptima causa de discapacidad en el mundo. En nuestro país, en 2013 (último año disponible) murieron 25.202 personas por enfermedades relacionadas con la diabetes, lo que supuso casi 69 muertes al día.

El coste directo de la diabetes para el SNS en 2010 se estimó en 5.809 millones de euros



Pero los costes humanos no son los únicos que acarrean esta enfermedad. El tratamiento de la diabetes y sus complicaciones asociadas genera un gasto global anual de 584.000 millones de euros.

Solo en España, el coste directo de la diabetes para el Sistema Nacional de Salud se estimó en 2010 en 5.809 millones de euros, lo que equivale al 8,2 por ciento del gasto sanitario total para el Estado. De este coste, el 37 por ciento (2.143 millones de euros) es debido a las complicaciones asociadas a la enfermedad y se estima que el coste de los tratamientos farmacológicos supone en torno al 18 por ciento del coste total del tratamiento.

Enfermedad crónica

El último trabajo de Farmaindustria también hace un repaso histórico de la enfermedad (desde que empezaron a describirse los primeros síntomas en el siglo XV a.C.), hasta el descubrimiento de la insulina en 1921 por los canadienses Sir Frederick Grant Banting y Charles Best, y su primer uso en humanos un  años después.

En 1980, mediante técnicas de ingeniería recombinante, se consiguió producir una insulina similar a la humana, al sustituir un aminoácido de la insulina porcina por el de la insulina humana, con lo que se palió el problema de las alergias. Y, actualmente, toda la insulina se obtiene mediante técnicas de ingeniería genética, lo que permite disponer de una insulina con una estructura idéntica a la insulina humana, lo que facilita un tratamiento efectivo para la mayoría de los pacientes que lo precisan.

Tipos de insulinas y medicamentos hipoglucemiantes

Hasta los años 90  los únicos tratamientos disponibles para los pacientes con diabetes tipo 1 eran la insulina rápida y algunas insulinas de mayor duración de acción, gracias a la adición de zinc o protamina. Algo parecido pasaba con la diabetes tipo 2, para la que prácticamente solo se disponía de las sulfonilureas y de la metformina.

A partir del 2000, la aparición de nuevos tipos de insulinas, los llamado análogos de la insulina humana, de acción rápida, de acción intermedia y de acción prolongada, junto con la mejora de los sistemas de administración (bolígrafos precargados frente a las antiguas jeringas) así como el desarrollo de numerosos fármacos hipoglucemiantes no insulínicos, permite prescribir el tratamiento más adecuado para cada paciente, según sus características clínicas y personales: clase y tipo específico de diabetes, edad, ocupación, peso, propensión a hipoglucemias, etc.