Ion Arocena, director general de la Asociación Española de Bioempresas (AseBio).
La iniciativa presentada recientemente por parte de la industria farmacéutica para adaptar el marco industrial español al nuevo contexto económico y geopolítico, ha llevado al sector a reclamar más que nunca
una Ley que se convierta en una herramienta "real" de política industrial y no en una mera actualización normativa.
Así lo ha trasladado la Asociación Española de Bioempresas (
AseBio), una de las entidades firmantes de la declaración conjunta impulsada junto a asociaciones empresariales y sindicatos, para pedir
una norma que refuerce la competitividad y la autonomía estratégica de España.
Una ley "adaptada a los desafíos de futuro"
En declaraciones a
Redacción Médica, el director general de Asociación Española de Bioempresas, Ion Arocena, asegura que
la interlocución con el Ministerio de Industria es constante y que las reivindicaciones del sector ya forman parte de un diálogo estable con la Administración.
"Desde AseBio mantenemos un contacto continuo con el Ministerio, tanto a través de canales formales (como nuestra participación en órganos de gobernanza como el Foro de Alto Nivel de la Industria Española) como mediante
reuniones bilaterales periódicas", explica Arocena. En este sentido, añade que el Ejecutivo "conoce de primera mano nuestra visión, así como las necesidades y reivindicaciones del sector".
El representante de la patronal biotecnológica sostiene que
España necesita "cuanto antes" una Ley de Industria "verdaderamente adaptada al contexto actual y a los desafíos de futuro". Entre esos desafíos menciona la aceleración tecnológica, la transición energética y digital, el aumento de la competencia global y un entorno geopolítico "cada vez más complejo".
Para AseBio, la nueva legislación debe situar a la industria como "motor de prosperidad, cohesión social y autonomía estratégica". Por ello, reclaman que la norma permita a España
alinearse con "las economías europeas más avanzadas" y reforzar la competitividad del tejido productivo nacional.
Más rapidez para competir en el escenario internacional
Entre las medidas prioritarias, el sector destaca el
impulso a la innovación y a la inversión en I+D, la mejora del entorno regulatorio y el fortalecimiento de la colaboración público-privada. También consideran clave favorecer ecosistemas empresariales "más dinámicos", atraer y desarrollar talento especializado y crear mecanismos que permitan evaluar y adaptar las políticas industriales a un contexto "en constante cambio".
"Necesitamos una ley con visión de futuro, capaz de acompañar la transformación industrial que España necesita", resume Arocena.
Respecto al grado de receptividad del Gobierno, desde AseBio reconocen la
existencia de "canales de interlocución y espacios de gobernanza" que permiten trasladar propuestas de forma estructurada. "La colaboración entre administración e industria es imprescindible para construir una política industrial eficaz y adaptada a la realidad del tejido productivo", afirma el directivo.
No obstante, la asociación considera que el principal reto no es abrir nuevos espacios de diálogo, sino
dotar de mayor agilidad a los procesos de toma de decisiones. "Estamos en un momento en el que la competencia internacional avanza muy rápido y Europa está acelerando sus apuestas estratégicas", advierte Arocena, quien insiste en que esa interlocución debe traducirse en "medidas concretas con tiempos adecuados".
Desde el sector biotecnológico subrayan así la necesidad de que la futura Ley de Industria contribuya a
consolidar sectores estratégicos como el farmacéutico, el químico, el tecnológico o el biotecnológico, considerados esenciales para reforzar la soberanía industrial y sanitaria de España.
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