La reunión de la Comisión de septiembre aprueba diez nuevos medicamentos, mientras que deniega ocho

El spray antidepresivo entra en la CIPM para financiarse por 250€/terapia


14 nov. 2022 18:10H
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El spray nasal para tratar la depresión grave ha entrado en la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM), dependiente del Ministerio de Sanidad. Según el último documento de la CIPM, estará financiado por el Sistema Nacional de Salud (SNS) por un precio de 250 euros por terapia. Esta es una de las alegaciones que propone la comisión a la Dirección General de Sanidad y que se extrae de la última reunión de este órgano celebrada el 29 de septiembre, en la que también se han aprobado diez nuevos medicamentos y denegado otros ocho.

Concretamente, este spray nasal (Spravato) de la farmacéutica Janssen ya había sido denegado por el CIPM hasta en dos ocasiones durante este año. Según la compañía, está indicado para pacientes con depresión grave a los que se les haya administrado otros dos tratamientos y no hayan experimentado la respuesta adecuada. Su "rápida actuación" logra reducir ideas suicidas, hospitalizaciones y la cronicidad de la propia enfermedad.

No obstante, en el documento de la CIPM puntualizan que los acuerdos no serán definitivos hasta que se emita la correspondiente resolución definitiva por la Dirección General de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia (Dgcyf) y los cambios que generan estos acuerdos se incluyan en el nomenclátor de facturación correspondiente.

10 medicamentos nuevos aprobados


Asimismo, en esta reunión han salido adelante a una decena de acuerdos de precio y financiación de fármacos. En primer lugar, Verquvo (Bayer) ha sido autorizado para el tratamiento de la insuficiencia cardiaca crónica sintomática en pacientes adultos con fracción de eyección reducida.

En esta misma línea, también han recibido luz verde: Rabidux (Adamed Laboratorios) como terapia de sustitución para el tratamiento de la hipertensión; Quofenix (Menarini) para tratar infecciones bacterianas agudas de la piel y de los tejidos blandos de la piel y neumonía adquirida en la comunidad; Gonasi Kit (Instituto Bioquímico Ibérico Ibsa) para desencadenar la ovulación en mujeres que presentan dificultades y para fecundación in vitro; y Zolsketil (Accord Healthcare) como monoterapia para pacientes con cáncer de mama metastásico, para el tratamiento del cáncer de ovario avanzados y para el sarcoma de Kaposi asociado con sida.

Además, el CIPM ha incluido en su lista de medicamentos aprobados: Bimzelx (UCB Pharma) para el tratamiento de la psoriasis en placas de moderada a grave en adultos; Kesimpta (Novartis) destinado a pacientes adultos con formas recurrentes de esclerosis múltiple; Inbrija (Esteve Pharmaceuticals) para el tratamiento intermitente de
fluctuaciones motoras episódicas en pacientes adultos con enfermedad de Parkinson; Actair (Stallergenes Ibérica) indicado en adolescentes (de 12 a 17 años) y en adultos para el tratamiento de la rinitis con o sin conjuntivitis alérgica moderada o grave inducida por ácaros del polvo doméstico; y, por último, Oroxelam (Exeltis Healthcare) para el tratamiento de las crisis convulsivas agudas y prolongadas en lactantes, niños y adolescentes.

Ocho fármacos denegados


Por otro lado, este órgano también ha denegado varios medicamentos como son: Rosuvastatina (Egis Pharmaceuticals) para el colesterol; Recarbrio (Merck) para tratar neumonía adquirida en hospital y otras infecciones; Cibinqo (Pfizer) para dermatitis atópica moderada; Betametasona Sonphar (Laboratorios ERN) para asma bronquial o colitis ulcerosa, entre otras indicaciones; Idefirix (Hansa Biopharma) para el tratamiento de desensibilización de pacientes adultos sometidos a un trasplante de riñón; Actair (Stallergenes Ibérica) para rinitis; Ngenla (Pfizer) para trastornos de crecimiento de niños; y Tukysa (Seagen) para cáncer de mama en combinación con otros fármacos.

En muchas ocasiones, la comisión propone la no inclusión en la prestación farmacéutica del SNS por la existencia de medicamentos u otras alternativas terapéuticas similares a menor precio o inferior coste de tratamiento, así como por criterios de racionalización del gasto público e impacto presupuestario del sistema.
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