21 de junio de 2018 | Actualizado: Jueves a las 18:40
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El futuro de la EMA en Ámsterdam, en manos de la Justicia europea

El Tribunal General se declara incompetente y será Luxemburgo el que decida el futuro de la Agencia

El Tribunal de Justicia de Luxemburgo.
El futuro de la EMA en Ámsterdam, en manos de la Justicia europea
Jueves, 08 de marzo de 2018, a las 18:20
La esperanzas italianas (y, por qué no decirlo, también españolas) de que se pueda anular la decisión de que Ámsterdam sea la nueva sede de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) siguen en pie. El Tribunal General de la Unión Europea (UE) se ha declarado inhábil a la hora de decidir sobre esta cuestión y, por tanto, el dictamen definitivo sobre el futuro hogar del órgano regulador queda en manos del Tribunal de Justicia de la UE, con sede en Luxemburgo.
 
A finales de enero, tanto el ayuntamiento de Milán, una de las ciudades candidatas a recibir la EMA (que tiene que dejar Londres por la separación del Reino Unido de la UE) como el gobierno de Italia recurrieron ante el órgano judicial el resultado de la votación del Consejo de Europa que decidió el futuro emplazamiento de la agencia. La principal razón que argumentaron ambas partes fue que los estados miembro no contaban con toda la información que deberían haber manejado para decidir su voto, como que las instalaciones de la capital holandesa no estaban terminadas por lo que el órgano se tendría que mudar a una sede temporal.
 
Finalmente, los susodichos recursos van a ser valorados por la máxima instancia de la Ley comunitaria. después de que el Tribunal General (un órgano de inferior categoría) haya declinado la jurisdicción sobre ambos recursos para que sea el Tribunal de Justicia el que decida si la votación del Consejo de Europa fue válida o no.
 
Votaciones
 
Aunque Barcelona era una de las favoritas para convertirse en sede la EMA, la inestabilidad y la crisis política generada en Cataluña por el referéndum del 1 de octubre y el conflicto independentista provocó que la Ciudad Condal perdiera sus opciones en la primera ronda de votaciones, a pesar de tener uno de los perfiles técnicos más valorados incluso por parte de los profesionales del órgano regulador.
 
En la tercera y en la cuarta votación, Milán y Ámsterdam quedaron empatadas, lo cual llevó a la presidencia estonia a tomar la decisión final mediante un sorteo, en el que la afortunada fue la capital holandesa. Y así seguirá siendo, a no ser que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea diga lo contrario.