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Las teleconsultas no reducen la carga de trabajo de los médicos de AP

Un estudio demuestra que servicios como Salud Responde no terminan de ser del todo eficientes para la Atención Primaria

Una de las centralitas de Salud Responde en Andalucía.
Las teleconsultas no reducen la carga de trabajo de los médicos de AP
Redacción
Sábado, 09 de diciembre de 2017, a las 14:40
Las consultas en línea no reducen el tiempo de espera de los pacientes en la Atención Primaria. Esta es la conclusión de un estudio realizado por Helen Stokes-Lampard, presidenta del Royal College of GPs, que concluye que estos servicios telemáticos no tienen porqué reducir la carga asistencia de los médicos. Un formato por el que actualmente están apostando la mayoría de servicios autonómicos de salud, tales como Salud Responde en el SAS o su homólogo en el Servicio Catalán de Salud.

Ahora este estudio demuestra que aunque los pacientes utilicen este servicio telefónico, la mayoría de ellos siguen deseando ver a su médico en persona y explicarle cara a cara los síntomas que padecen. La inseguridad o la falta de confianza ante estos servicios esta provocando el efecto contrario en las salas de espera, aumentando así la frecuencia de pacientes.

"Este informe constata como muchos de nuestros pacientes aún desean ver a su médico de cabecera después de conectarse a Internet, o llamar a su centro de salud para hablar con alguien sobre sus síntomas. Esto no reduce la carga de trabajo de la Atención Primaria, ni siquiera de los pacientes crónicos”, afirma Helen Stokes.

Este tipo de servicios nació con la idea de aligerar las consultas médicas en fechas de mayor colapso, tales como los picos de afluencia que coinciden con la epidemia de gripe. En este sentido, la autora del informe destaca medidas como la receta electrónica, que evite la necesidad de acudir al centro médico.

"Las consultas en línea, a través de un teléfono inteligente, pueden ser excelentes para algunos pacientes, pero no siempre son adecuadas para otros enfermos. Además, estas no reducen necesariamente la carga de trabajo de los médicos de cabecera. En el caso que se decida ofrecer este tipo de servicios, hay que estar seguros de que van a ser aprovechables para los pacientes”, concluye Helen Stokes.