En España, una de cada cuatro personas convive con patologías duraderas



23 oct. 2013 17:37H
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Redacción. Madrid
El experto y profesor de los Estudios de Psicología de la Universidad  Oberta de Cataluña (UOC), Rubén Nieto, ha asegurado que las ‘apps’ para el seguimiento y evaluación del dolor van a ser herramientas “imprescindibles” para pacientes que sufren dolencias crónicas.

Y es que, una de cada cuatro personas vive con dolor crónico en España, malestar que llega al 65 por ciento en las personas mayores de 65 años y del que no están a salvo ni los niños, ya que el 37,3 por ciento de los menores entre los 8 y 16 años lo padece, si bien solo el 5,1 por ciento tiene problemas moderados o severos.

“Las consecuencias, a veces devastadoras, son ansiedad, depresión y discapacidad, que en millones de personas producen cambios radicales en sus vidas, incluido detener sus trayectorias laborales y limitar sus actividades de ocio, situación que también afecta a sus familiares y allegados”, ha denunciado Nieto.

En este sentido, y con un desarrollo incipiente, las TIC empiezan a desempeñar un papel creciente en la vida de las personas que padecen dolor crónico. De hecho, las terapias multidisciplinares en la lucha contra el dolor incluyen terapias psicológicas pero, con frecuencia, los tiempos de espera son “muy largos” al no existir suficientes profesionales especializados y, además, llevan aparejado un “elevado” coste económico y un tiempo de desplazamiento.

“Todas estas barreras son fácilmente superables con los tratamientos en línea. Tenemos resultados preliminares disponibles en el ámbito del dolor muy positivos y que han mostrado ser efectivos para otros problemas de salud y psicológicos”, ha recalcado el experto.

Intervención psicosocial en línea

En esta línea, el grupo de investigación ‘Psinet’ del IN3 de la UOC desarrolla un programa de intervención psicosocial en línea para niños con dolor abdominal recurrente y sus familias, subvencionado por el programa ‘Recercaixa’, cuyo objetivo consiste en ayudar a las familias a aprender a afrontar la situación y reducir las probabilidades de que el dolor perdure en el tiempo y produzca discapacidad.

Los dispositivos móviles (teléfonos inteligentes y tabletas) empiezan a despuntar como herramientas de gran valor para el seguimiento y tratamiento del dolor. “Son muy útiles las ‘apps’ que permiten registrar la evolución de los problemas de dolor al facilitar información de relevancia clínica al profesional sanitario. Ya hay disponibles algunas ‘apps’ en los principales mercados, pero no siempre queda claro hasta qué punto estas han sido diseñadas a partir de la evidencia científica sobre el tratamiento del dolor”, ha concluido.

La aplicación de técnicas de realidad virtual también resulta de “gran ayuda” y, según ha explicado el experto, en varios estudios se ha utilizado en pacientes con quemaduras que reciben cuidados diarios muy dolorosos.

“La realidad virtual durante las curas les ayuda a distraerse y tener una menor percepción del dolor. El reto, en el que ya se está trabajando, es ver cómo aplicar la realidad virtual a problemas de dolor crónico”, ha apostillado, para destacar el potencial de las redes sociales en la lucha contra el dolor “idealmente moderadas por un profesional”.

Por último, las TIC constituyen una herramienta “idónea” para aumentar el conocimiento que los profesionales sanitarios tienen sobre el dolor, ya que la formación con relación a la evaluación y tratamiento de los problemas de dolor es muy escasa. “Facilitarles formación en línea es una buena opción, así como crear redes virtuales de profesionales para que colaboren entre ellos. La ‘Pediatric Pain List’ es un buen ejemplo de lista de correo electrónico internacional en la que se pueden plantear dudas a los colegas o buscar colaboraciones, entre otras posibilidades”, ha zanjado.

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