Los residentes explican a Redacción Médica cómo era su actividad antes y después de la irrupción del virus

Los últimos números 1 MIR: así ha lastrado el Covid sus planes de formación
Jorge Martínez y Eduardo Miguel Aparicio.


25 abr 2021. 15.00H
SE LEE EN 4 minutos
Todos los opositores del examen MIR sueñan con ser el número uno. Sin embargo, pocos pueden presumir de haber alcanzado este hito. Daniel Gómez ha sido el último en sumarse a esta lista, después de conseguir el mejor resultado en la ‘insólita’ convocatoria de este año: 158 respuestas válidas y 16 errores con una puntuación 92,2766. Tal y como reveló a Redacción Médica, el futuro residente abandonará Ciudad Real, localidad en la que reside y estudió Medicina, para trasladarse a la capital, donde con toda probabilidad elegirá Cardiología, aunque no descarta Medicina Interna.

Un año atrás, en 2020, el agraciado fue Daniel Vírseda, quien se decantó por Dermatología en el Hospital Gregorio Marañón, el centro donde realizó sus prácticas como estudiante de Medicina. La pandemia de la Covid-19 ha trastocado los planes del residente, como los de todos, pero se siente ‘afortunado’. El médico reconoció recientemente a este periódico no haber notado tanto impacto de la crisis sanitaria como los residentes de otras especialidades.

En 2018, el nombre que encabezó el listado fue el de Eduardo Miguel Aparicio. Medicina Interna en el Hospital 12 de Octubre fue la elección del futuro especialista, al que aún le quedan tres años para cerrar esta etapa. Eduardo asegura que, en los dos primeros años de residencia, se ha encontrado “muy a gusto en el hospital” y que está “satisfecho con la especialidad elegida”, pero que, sin embargo, la pandemia ha sido “shock” para todos.

“A muchos especialistas en formación, como yo, les ha trastocado los planes de formación. Es el caso de los cirujanos, que han tenido que paralizar su actividad”, explica. No obstante, él ha continuado trabajando “a tope”, aunque han variado los pacientes que han pasado por sus manos. “Hemos tenido una sobrecarga de trabajo importante”, reconoce.

Aún así, Eduardo confiesa que está contento con la formación que está recibiendo en el hospital. “Era el hospital donde quería hacer mi residencia. El Hospital 12 de Octubre tiene un servicio de Medicina Interna muy potente y recibimos una gran cantidad de pacientes”, añade.

El número uno del MIR 2018 ha aprovechado la ocasión para dar un consejo a los opositores que este año se enfrentan al proceso de elección de plazas: “Que no se dejen llevar por las opiniones externas y que elijan lo que realmente les gusta porque se van a dedicar toda su vida a ello. Y eso les hará felices, que es lo más importante”.

Jorge Martínez, residente de Cardiología en el Hospital Gregorio Marañón, se convirtió en el número uno en la convocatoria de 2017. Reconoce que el cambio de la carrera al hospital “es grande”, pero recuerda sus inicios de forma muy positiva. “Cambié de ciudad, por lo que tuve que transformar por completo mi vida. Fue todo diferente”, explica, añadiendo que ha creado un sólido grupo de amigos y compañeros en Madrid que le hacen sentir como en casa.

Como al resto de profesionales sanitarios, el virus transformó por completo su actividad dentro del hospital. “En la primera ola, el Gregorio Marañón fue el hospital con más pacientes Covid ingresados. Fue increíble porque absolutamente todos nos dedicábamos al coronavirus. No había ningún paciente que no tuviera una neumonía por coronavirus. No había más enfermedades, parecía un hospital de campaña”, explica Martínez.

En su caso personal, como residente de Cardiología, estaba muy ligado a la enfermedad. “Otros compañeros que tenían menos relación con el trato de pacientes con problemas respiratorios ayudaban en otra cosa, pero todos estábamos volcados”, recalca. Asimismo, apunta que, en los meses más críticos de la primera oleada de la pandemia, perdieron el área de rotación de la formación que le tocaba.

“El coronavirus lo ha cambiado todo y lo sigue cambiando”, asegura Jorge. Afortunadamente, aunque la situación epidemiológica continua siendo preocupante, confirma que ya se están dedicando a las patologías de corazón “de pleno”.

A Jorge Martínez le queda un año para finalizar la residencia y quiere enfocar su carrera a la subespecialidad de insuficiencia cardíaca avanzada y cuidados críticos. “Esa parte me gusta mucho. Estoy aprendiendo mucho y disfrutando”, concluye el murciano.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.