El presidente de AME, Jesús Arzúa.
La cuenta atrás para las pruebas de acceso a
Formación Sanitaria Especializada (FSE) 2026 comienza. El sábado 24 de enero
más de 16.000 titulados en Medicina, Enfermería, Farmacia, Psicología, Química, Física y Biología se enfrentarán al examen que les permitirá instruirse en el Sistema Nacional de Salud (SNS) durante los próximos años. Sin embargo, el camino no ha sido sencillo. Y es que el propio proceso
se ha visto lastrado por distintos obstáculos, los cuales han impedido al Ministerio de Sanidad cumplir con las fechas habituales del procedimiento y ha derivado en decisiones nunca vistas en este ámbito. Los principales afectados han sido los aspirantes a una plaza de especialización, por lo que sus representantes
piden responsabilidades y una revisión del desarrollo de la presente convocatoria.
En concreto, la Asociación MIR España (AME) ha demandado la realización de
una auditoría para esclarecer los motivos tras los retrasos vividos en el proceso FSE 2026. "Hay que identificar los fallos y a sus culpables", ha recalcado el presidente de la organización, Jesús Arzúa, a
Redacción Médica. "Se trata de errores inéditos y el primer paso es asumirlos", ha continuado.
Y es que la convocatoria de este año se ha visto afectada por numerosos inconvenientes. Desde
la dimisión del Comité de Expertos del examen MIR en julio de 2025 hasta
los problemas técnicos en torno a la presentación de las candidaturas -estos últimos provocados por la actualización del programa informático tras la FSEWeb-. A estos, hay que añadir
los cambios en el sistema de contratación, que, pese a hacerse en pro de ofrecer 'mayores garantías', ha causado importantes retrasos en la licitación. Una coyuntura que ha derivado en la ralentización del proceso y, por ende, el incumplimiento de fechas.
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"Hay que identificar los fallos y a sus culpables"
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De ahí que el listado de admitidos provisionales llegara en diciembre en vez de en noviembre y el definitivo se publicara a poco más de una semana de las pruebas. Situación que se ha traducido en decisiones como
el permiso de presentación de los no admitidos y la posibilidad de corrección de su examen en caso de valoración positiva del
recurso de alzada que tienen derecho a interponer. A su vez, más de 5.000 candidatos han denunciado que su expediente académico ha sido puntuado con un cinco, pese a haber demandado corrección.
Según Arzúa, los sucesos que han entorpecido el desarrollo del procedimiento
no concuerdan con "los estándares de calidad que deben exigirse a una prueba del prestigio del MIR". Motivo por el que AME ha pedido responsabilidades al Ministerio de Sanidad. "El MIR 2026 se ha convertido en un despropósito", ha lamentado.
Más transparencia
Así, el presidente de AME ha reclamado una mayor claridad en torno a la presente oposición de especialización en el Sistema Nacional de Salud (SNS). No solo a nivel de la auditoría, sino también a través de
una mejora de la comunicación entre los candidatos y el Ministerio de Sanidad. "El grado de opacidad no es compatible con la calidad que se exige a este proceso. Los candidatos no encontraban respuestas", ha explicado Arzúa. Tampoco la propia organización, que, pese a sus intentos, no ha sido recibida por el departamento gubernamental en las últimas semanas, ni por el MIR ni por
la reforma del Real Decreto 1146/2006.
Ahora solo queda esperar cómo se desarrollará el día de las pruebas. Tras este, la vía FSE entrará en sus siguientes fases: corrección, calificación y adjudicación. Pasos en los que el Ministerio de Sanidad tiene la opción de
reconducir el avance de la convocatoria, afectada por las modificaciones implementadas este año, según el organismo gubernamental. Una serie de 'mejoras' para el futuro que han opacado la mayor oferta de plazas formativas de la historia del SNS.
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