Iván Couto (Secpre), Francisco J. Muñoz Negrete (SEO), Anna López Ferrer (AEDV), Pedro Zapater (SEFC), Pilar Rodríguez Ledo (SEMG) y Mercedes Guerra (Cnecs).
¿Qué pesa más a la hora de elegir una
especialidad MIR? ¿
Vocación, condiciones laborales o asignaturas impartidas durante la carrera correspondientes a cada rama? La nueva remesa de aspirantes a médicos internos residentes prepara ya una de las decisiones más trascendentales de su futuro al tener que escoger entre una de las
9.676 plazas que recogerá la oferta MIR 2027. Las sociedades científicas coinciden en que "la decisión es multifactorial", pero también en que la exposición (o la falta de ella) a determinadas disciplinas durante el
grado de Medicina condiciona significativamente
el conocimiento y la percepción que los futuros médicos tienen de cada especialidad y por ende, su predisposición a la hora de decantarse en la adjudicación MIR.
Si analizamos el mapa actual, las especialidades preferidas entre los puestos más altos de las listas, como
Dermatología, Oftalmología o Cirugía Plástica, paradójicamente cuentan con una presencia relativamente reducida en los planes de estudio universitarios. Al mismo tiempo, varias de las que tradicionalmente encuentran más dificultades para cubrir sus plazas denuncian también a este medio una
escasa visibilidad académica que, a su juicio, explica parte de su falta de atractivo entre los futuros residentes.
Más allá de los créditos: la importancia del contacto directo
Desde la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (Secpre), su secretario, Iván Couto, considera que "la presencia de una especialidad durante el grado de Medicina influye de manera importante en la elección posterior de los futuros residentes". A su juicio,
los estudiantes se interesan más por aquellas áreas con las que tienen un mayor contacto docente y asistencial. Sin embargo, lamenta que la Cirugía Plástica siga teniendo una presencia limitada en muchas facultades, lo que impide conocer "la amplitud real de la especialidad", frecuentemente reducida a su vertiente estética.
Una visión similar comparte la Sociedad Española de Oftalmología (SEO), aunque con matices. Su vicesecretario, Francisco J. Muñoz Negrete, no cree que exista una relación directa entre el número de créditos y la demanda MIR. "Dermatología, Cirugía Plástica u Oftalmología representan apenas alrededor de un 1 por ciento de los créditos totales del grado", recuerda. En su opinión, pesan más factores como
las rotaciones clínicas, el contacto temprano con pacientes o la calidad de los referentes docentes.
Aun así, desde la SEO denuncian
una "clara infraexposición" de la Oftalmología respecto a su importancia real en el sistema sanitario. Según explica, la especialidad concentra alrededor del 10 por ciento de las consultas hospitalarias y una cuarta parte de la actividad quirúrgica en numerosos centros, una relevancia que no se refleja en la enseñanza universitaria.
La Sociedad Española de Dermatología y Venereología (AEDV) coincide en que la especialidad tiene poco peso curricular. Su vicepresidenta de Organización y Formación, Anna López Ferrer, señala que
Dermatología suele contar con "tres créditos y medio, cuatro o cuatro y medio" dentro de todo el grado. “No es precisamente una especialidad a la que se le dé mucho bombo durante la carrera”, afirma.
Sin embargo, considera que su atractivo no depende exclusivamente de la universidad. La especialista cree que los estudiantes valoran aspectos como
el carácter médico-quirúrgico de la disciplina y la diversidad de salidas profesionales. También denuncia una imagen pública distorsionada de la especialidad, demasiado asociada a la estética y alejada de la realidad asistencial. "Muchas veces se asume que la Dermatología tiene aspectos más banales y realmente trata tumores, hace cirugía y maneja enfermedades sistémicas", subraya.
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"Las especialidades con mayor visibilidad universitaria parten con ventaja"
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El problema del desconocimiento
Si entre las especialidades más demandadas existe consenso en reclamar una mayor visibilidad,
entre las menos elegidas la preocupación es aún mayor. Pedro Zapater, presidente de la Sociedad Española de Farmacología Clínica (SEFC), considera que la escasa presencia universitaria es "uno de los factores más importantes" que explican el desconocimiento de la especialidad.
Denuncia que
todavía existen facultades que ni siquiera incluyen una asignatura específica de Farmacología Clínica y que, en algunos casos, la docencia es impartida por profesionales que no son especialistas de la disciplina. "La Farmacología Clínica es un claro ejemplo de infraexposición", sostiene. A su juicio, resulta contradictorio que una materia esencial para la correcta prescripción de medicamentos tenga tan poca presencia en la formación médica.
La misma preocupación expresa Mercedes Guerra, presidenta de la Comisión Nacional de Angiología y Cirugía Vascular. Según explica, el desconocimiento de la especialidad entre los estudiantes es tan profundo que
muchos residentes reconocen haberla elegido sin saber realmente en qué consiste. "La gran mayoría no han recibido clases durante la carrera de Angiología y Cirugía Vascular", asegura.
La también presidenta del Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud (Cnecs) atribuye esta situación a la
escasez de profesores propios de la especialidad en las facultades y al reducido número de créditos dedicados a la patología vascular. El resultado, advierte, es una disciplina con creciente necesidad asistencial pero cada vez menos visible para los futuros médicos.
Por su parte, la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) también vincula la elección MIR con la presencia académica. Su presidenta, Pilar Rodríguez Ledo, reconoce que
las especialidades con mayor visibilidad universitaria parten con ventaja, aunque recuerda que la decisión final depende también de
factores como las expectativas profesionales, las condiciones laborales o la conciliación.
Por ello, tras copar la mayoría de plazas ofertadas en la recién estrenada repesca,
Medicina de Familia reclama reforzar las prácticas en Atención Primaria y aumentar su presencia en las universidades para que los estudiantes puedan conocer mejor “su papel como eje vertebrador del sistema sanitario”.
Las prácticas, el factor decisivo
Si existe una conclusión compartida entre todas las especialidades consultadas es que
las experiencias prácticas pesan más que los créditos. Rotaciones clínicas, contacto precoz con pacientes y profesores capaces de transmitir entusiasmo aparecen de forma recurrente como los principales generadores de vocaciones. "Una rotación clínica motivadora puede cambiar completamente el interés profesional de un alumno", resume la SEO. Desde la Secpre añaden que "la elección MIR está condicionada no solo por el contenido de una disciplina, sino también por la experiencia personal vivida durante la formación".
La demanda común es clara y es que
se necesita una universidad que exponga a los estudiantes a más especialidades, con mayor contacto clínico real y con docentes vinculados directamente a ellas. Porque, según coinciden las sociedades científicas, buena parte de la elección MIR comienza mucho antes del examen.
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