La distancia entre la comunidad que mejor paga y la que peor lo hace a un residente alcanza un 22,42 por ciento

Vicente Matas, director del centro de investigación Simeg "Vicente Matas".


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El lugar donde el MIR consigue su plaza determina su futuro económico ejerciendo en España. Según la autonomía en la que comience su residencia, obtendrá un salario u otro. El último estudio de la Fundación Centro de Estudios “Vicente Matas”, adscrito al Sindicato Médico de Granada (Simeg), se ha centrado en demostrar esta realidad de la profesión médica. Para ello, han analizado las retribuciones de los facultativos residentes en los diecisiete Servicios de Salud y del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), señalando que al hacer el cálculo de las retribuciones anuales brutas que incluyen la realización de guardias -que suponen aproximadamente 80 horas mensuales extra trabajando tardes, noches, fines de semana y festivos- se aprecian diferencias claras entre territorios.

Según los datos que maneja el Centro de Estudios, las diferencias retributivas llegan hasta los 9.700 euros al año entre el salario máximo y el mínimo. Concretamente, la brecha salarial entre la comunidad que mejor paga y la que peor lo hace a un residente alcanza un 22,42 por ciento.

Si se miran estos datos en lo que respecta a toda la etapa formativa, que dura entre cuatro y cinco años dependiendo de la especialidad, las diferencias son relevantes. El informe es tajante sobre este impacto acumulado: "En el caso de comparar la retribución mínima con la máxima (excluido Ingesa), llega hasta más de 42.000 euros (más del 20 por ciento) en las especialidades de cinco años y los más de 32.000 euros (más del 20 por ciento) en las de cuatro años de permanencia", apunta. Esto significa que, por realizar el mismo trabajo y asumir la misma responsabilidad, un médico puede perder miles de euros por el lugar en el que reside.

Las comunidades que pagan más y menos


Esta disparidad dibuja un mapa heterogéneo, que se divide entre los que reciben más y los que reciben menos. En el furgón de cola, el estudio señala que "para todos los años de residencia, ocupan los últimos lugares los residentes de Canarias e Ingesa (Ceuta y Melilla) y para algunos años de residencia lo ocupan los residentes de Extremadura y Madrid". En concreto, Canarias tiene la hora de guardia en día laborable más baja de toda España en todos los años de residencia: los R1 cobran 11,20 euros, los R2 13,66 euros, los R3: 16,15 euros, mientras que los R4 y R5 se posicionan en 18,59. Por otro lado, en lo que respecta al Ingesa, Ceuta y Melilla tienen la retribución más baja por hora de guardia en domingos y festivos. En concreto, un R1 cobra 13,92 euros por hora, llegando a los 20,06 euros la hora de guardia en domingos y festivos al llegar a los últimos años del MIR.

Sin embargo, Servicios de Salud como los de Baleares o Cataluña logran posicionarse en los primeros lugares de la tabla, ofreciendo en muchos casos las retribuciones máximas del país. En lo que respecta al pago bruto de la hora de guardia laborable, en Baleares un R1 cobra 19,29 euros, el R2 21,08, en el caso del R3 se sitúa en los 23,49 euros y 25,91 para los R4 y R5. En el caso de Cataluña, las cifras son también elevadas, pasando de los 18,88 euros para el residente de primer año a los 28,30 euros para los R4 y R5.
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