Alumnos en la PAU.
Cataluña ha dado a conocer las
notas de corte para acceder al grado en Medicina en todas sus universidades públicas el 10 de julio. Ha seguido la tendencia de otras comunidades autónomas, como
la de Madrid y Baleares, que han publicado las primeras calificaciones de acceso a lo largo de la mañana. Un año más, el grado de Medicina se consolida como una de las
titulaciones más exigentes del sistema educativo catalán, aunque este curso ha traído consigo una ligera bajada respecto al inicio del proceso de admisión del año anterior. La opción más accesible de toda la comunidad autónoma -y de España- para quienes desean cursar estos estudios, se sitúa
la Universitat de Vic, de iniciativa pública y gestión privada. En este centro, el corte inicial ha quedado establecido en un
11,704, replicando la tendencia a la baja al distanciarse del 11,865 que solicitaba en la primera adjudicación del curso pasado.
El motivo por el que esta universidad suele ofrecer
el acceso más bajo a nivel nacional es debido a esta doble gestión entre lo público y lo privado. Aunque no tiene la obligación de exigir nota de corte,
desde el centro han decidido mantenerlo. No obstante, Roberto Elousa, decano de la Facultad de Medicina, reconocía a
Redacción Médica que al ser una universidad de gestión privada que compite con las universidades cien por cien públicas el
hándicap se encuentra en el precio de la matrícula.
"Es la más barata de entre las privadas, 13.801 euros", aseguraba.
Repasando el resto de las
notas de acceso para los estudiantes, el
Campus Clínic de la Universitat de Barcelona (UB) vuelve a encabezar las notas de toda Cataluña al requerir un 12,685. Sin embargo, esta cifra es inferior al 12,850 que esta misma facultad exigió en la primera adjudicación del año 2025. Le sigue muy de cerca la
Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona, que fija la entrada actual en un 12,534, lo que también supone un descenso frente al 12,650 que marcó al inicio del proceso el año pasado. Completando este grupo, se encuentra el
Campus Bellvitge de la propia UB, situado en L'Hospitalet de Llobregat, con un 12,500 redondo, cayendo desde el 12,650 que registró en la primera asignación de 2025.
Universidades catalanas con una nota de corte más baja
Esta tendencia a la baja, aunque de apenas unas décimas, se reproduce de forma idéntica en el resto de
universidades públicas del territorio. La Universitat Rovira i Virgili (URV) en su campus de Reus establece el corte actual en un 12,426, frente al 12,576 del inicio del curso anterior. Muy similar es la situación en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) en Cerdanyola del Vallès, que este año pide un 12,354, rebajando el 12,494 del año pasado. Por su parte, la Universitat de Lleida (UdL) en su sede principal ha admitido a su
último alumno con un 12,344, por debajo del 12,467 de la primera adjudicación previa.
También hay universidades que han tenido una
nota de corte más reducida en la primera adjudicación. La Universitat de Girona (UdG) ha cerrado sus plazas iniciales con un 12,302, lo que confirma la bajada respecto a su 12,453 inicial del año 2025. A estas facultades se suma el campus de Igualada, perteneciente también a la UdL, que marca el último acceso de la escuela pública en 2026 con un 12,295.
Este 10 de julio también
publican sus correspondientes notas de corte el Principado de Asturias y la Comunidad Valenciana. A partir del 13 del mismo mes se dan cita Canarias, Navarra y Cantabria.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.