A pesar de sus altas capacidades, esta futura médica reconoce que se ha tenido que esforzar para lograr sus metas

María José tiene altas capacidades y compagina su trabajo como farmacéutica con cuarto de Medicina.
María José tiene altas capacidades y compagina su trabajo como farmacéutica con cuarto de Medicina.


Desde pequeña, los profesores de María José veían algo poco común en su actitud. Era una niña muy activa, curiosa y aprendía con mayor facilidad que el resto. "Me interesaban todas las áreas", recuerda. Fue diagnosticada con altas capacidades intelectuales, y aunque su condición le permite entender el mundo de forma diferente, considera que no siempre ha sido una ventaja en el plano académico. "Entendía las cosas muy rápido, sí, pero eso me hizo no adoptar ningún hábito de estudio", ha reconocido, algo que se convirtió en un obstáculo cuando empezó a estudiar por su cuenta. Aun así, ha ido cumpliendo sus metas. Se ha graduado en Farmacia y actualmente compagina su labor como farmacéutica con un nuevo objetivo: terminar Medicina y convertirse en neuróloga.

Mientras cursaba la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), sus profesores veían que María José destacaba por encima de sus compañeros, y propusieron a sus padres que avanzara un curso para que mantuviera la motivación que, hasta el momento, había mostrado. Sin embargo, estos se negaron porque prefirieron que su hija siguiese el curso natural de cualquier adolescente. "Dijeron que, si no había ningún problema conmigo, que preferían no tocar nada", ha recordado a Redacción Médica. 

María José siguió avanzando como cualquier otra joven de su edad. Tenía amigos, salía por las tardes y disfrutaba de su tiempo libre. De hecho, no le daba ninguna importancia de tener altas capacidades. "Siempre he tenido facilidad en memorizar todo aquello que me explicaran con sentido, y las instrucciones, por lo general, las entiendo a la primera", ha afirmado. 

Desventajas de ser superdotado en el plano académico



Sin embargo, también hubo desventajas. Aunque estudiar se convirtió en una tarea fácil, el reto llegó cuando empezó a hincar los codos en solitario. "No tenía un hábito de estudio como el resto de mis compañeros", ha afirmado, haciendo referencia a que nunca antes lo había necesitado, ya que con las explicaciones en clase le bastaban para entender el contenido de la asignatura. 

La ausencia de una rutina de estudio le pasaría factura, no solo durante la secundaria y Bachillerato, sino también durante la universidad. En el instituto no sabía realmente a qué se quería dedicar en el futuro: estaba entre una ingeniería o una carrera relacionada con las Ciencias de la Salud. Por eso, se decantó por compaginar la rama de investigación con la científica en Bachillerato. Durante estos dos años, María José obtenía buenas notas en los exámenes, pero por circunstancias personales empezó a ausentarse de las clases y no entregar trabajos, lo que la penalizó su nota media para acceder a la universidad.

Tras presentarse a la PAU, y aunque obtuvo una buena puntuación, no pudo acceder a algunos de los grados que más le interesaban, como Medicina. Se planteó una ingeniería, pero, tras reflexionarlo detenidamente, prefirió dedicarse a una profesión que tuviera "más sentido y profundidad". "Eso no me iba a reconfortar. Tenía que encontrar un camino que me permitiera tanto investigar como estar con el paciente. Eso sería bueno para mí, para mi forma de ser y mis valores”, ha contado a este periódico.

Ser superdotada y entrar en Farmacia


Tras buscar las distintas opciones encontró Farmacia como una de las que cumplía con los estándares que buscaba. Y, tras acabarla, puede decir que los ha cumplido "con creces”. "Tiene mucha ciencia, química, lógica y temas de abordaje. Es muy versátil y abarca muchos conocimientos. Me gustó y me sorprendió a partes iguales", ha explicado.

Al igual que en Bachillerato, María José también pasó momentos difíciles durante la carrera, sobre todo, por la falta del hábito de estudio. Y aunque puede que le haya costado menos esfuerzo que a sus compañeros obtener el título, deja claro que sí se ha esforzado. “Iba a todas las clases porque salía del aula con un conocimiento enorme”, ha afirmado.

No obstante, la espinita de no haber hecho Medicina seguía clavada en su mente. Es cierto que Farmacia le encantó, pero, a pesar de todo el nivel de conocimientos que le ha brindado, siente que los profesionales están muy limitados por la legislación actual.

Dar continuidad a Farmacia entrando en Medicina


Por tanto, María José buscaba una "continuidad" en su formación dentro del sector sanitario, y la opción más sensata que encontró fue Medicina porque ambas titulaciones se complementan. Actualmente se encuentra compaginando su trabajo de farmacéutica y empezará en septiembre cuarto de carrera. Y aunque por falta de tiempo no está sacando las notas que a ella le gustaría, de momento está aprobando todas las asignaturas.

Además, el camino que está recorriendo es un nuevo reto para ella. En la mayoría de ocasiones no puede asistir a las clases teóricas porque está trabajando. Por tanto, ella es buena memorizando, no siendo autodidacta, y le está resultando complicado mantener el nivel que le exigen. "Está siendo muy duro", ha confirmado.

De hecho, tiene claro que no apartará aspectos de su vida social para mejorar las notas de Medicina. "Está siendo triste, pero es lo que hay. Ni puedo renunciar al trabajo ni a mis aficiones", ha afirmado. En este sentido, sí que cree que nota las altas capacidades, porque lo siente como si tuviera varias bocas que alimentar, y estas fueran sus inquietudes y las visiones de ámbitos totalmente dispares. "Es complicado lidiar y conciliar con todo", ha reconocido, destacando principalmente su amor por el deporte.

Compaginar Medicina con los hobbys personales


Aunque no es el único hobby que necesita desarrollar. También siente pasión por la música, el arte y el teatro. "Si intento conciliar todo, tengo que renunciar a algo, y eso es a unas mejores notas en Medicina", ha indicado, afirmando que hay que plantearlo de este modo si se quiere realizar una segunda carrera universitaria mientras se trabajan.

De cara al futuro, planea incorporar sus conocimientos de Farmacia a los de Medicina. “No quiero ser una médica al uso”, ha subrayado, y su objetivo es desarrollar todo su potencial en especialidades Anestesiología o Medicina Interna, aunque la que más le llama la atención es Neurología.
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