Manuel Navarro está terminando un grado superior de Laboratorio Clínico, pero reconoce que vocación es ser médico

Manuel Navarro.


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Los intentos por llegar a la Luna entre los años 60 y 70 mostraron a decenas de astronautas poner sus vidas en peligro en pos del conocimiento y la ciencia. Aunque la famosa misión de la Nasa, el Apolo 13 no cumplió con su objetivo de pisar la superficie lunar, desde Houston acuñaron una frase que pasaría a la posteridad: "el fracaso no es una opción". Medio siglo después, estas palabras del director de vuelo Gene Kranz son el lema que lleva por bandera Manuel Navarro, un estudiante que está terminando el grado superior de Laboratorio Clínico y que se presentará, próximamente, a su quinta PAU. Todo ello con un objetivo bien definido: lograr entrar en Medicina, la carrera de sus sueños. "Mi enfoque es no dejar de intentarlo hasta conseguirlo", ha reconocido.

Navarro siempre encontró en la Medicina algo especial, pero no fue hasta Bachillerato cuando cobró verdadera relevancia. Su instituto celebró unas charlas pre-Pau, donde conoció a futuros médicos que le inspiraron y que le ayudaron a confirmar que ese era su camino laboral.

Sin embargo, cuando se presentó a la selectividad, no consiguió la nota necesaria para acceder a la facultad. Lejos de darse por vencido, lo volvió a intentar una y otra vez mientras compaginaba la preparación de la PAU con el grado superior de Laboratorio Clínico.

Presentarse 5 veces a la PAU para entrar a Medicina


Fueron cuatro las veces que se presentó a la prueba para conseguir entrar en Medicina, pero siguió sin obtener la nota necesaria. "La última vez saqué más de un 12", reconoce. Y aunque ver que por unas pocas décimas no lograba alcanzar un sueño, Navarro no se desesperó y este año tiene claro que cumplirá con su objetivo. "La llevo mucho mejor preparada que las anteriores”, afirma, aunque también aclara que ha sido un periodo de tiempo "más intenso" que en el resto de ocasiones.

No ha estado solo. Su familia le ha apoyado y jamás le ha incitado a que tirase la toalla, pero también ha tenido otros referentes que, al igual que él hace años, tuvieron el sueño de convertirse en médicos y que le han ayudado en esta travesía. De hecho, ha mencionado a Daniel Filgueira, un MIR al que este periódico ya entrevistó, y que ha supuesto un referente para Navarro, tanto por su disciplina como por su constancia.

Referentes en Medicina


"Veía sus vídeos cuando estaba en Bachillerato. Narraba cómo era su día a día en la carrera de Medicina, sus prácticas y explicaba lo que iba estudiando. Era todo muy transparente y también fue responsable, en parte, de que me decantara por este grado. Alguna vez he podido hablar con él y ha sido un placer", ha argumentado.

En definitiva, en dos meses Navarro volverá a estar frente a la prueba y no concibe otro resultado que no sea el de conseguirlo. Tiene tantas ganas que, incluso, ha creado una cuenta en Instagram donde publica vídeos con su rutina diaria y los va enumerando con los días que quedan para entrar a Medicina. "Es la quinta vez que me presento, tengo ya ganas de terminar con esto y empezar a estudiar lo que quiero de verdad", ha recalcado.

Navarro es uno de los tantos perfiles con una vocación incalculable por la Medicina pero que, por las altas notas de corte de las distintas universidades españolas, esa meta se ve truncada. En este caso, y a pesar de los obstáculos, la resiliencia y determinación de este estudiante pueden más que los fracasos. Pero la actitud no es la misma entre todos los alumnos con ese mismo sueño, y algunos terminan tirando la toalla al encontrarse con un muro de entrada a la facultad prácticamente imposible de sortear. 
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