Alexia Mas perdió cinco kilos en una semana por el estrés de la carrera y decidió que su salud mental era más importante

Hacer dos FP para entrar a Medicina y luego abandonarla. Esta es la historia de Alexia Mas, quien ahora estudia Fisioterapia y Enfermeria.
Alexia Mas, estudiante de Enfermería y Psicología.


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"Después de perder cinco kilos por estrés y ansiedad en una semana, cogí a mi madre y le dije: no puedo más, voy a dejar la Medicina". Con esta frase tan mordaz comienza su relato Alexia Mas, quien siempre tuvo el sueño de convertirse en médica, pero sus circunstancias personales y la dificultad de la propia carrera terminaron con sus ganas de hacerlo realidad. "No me veía feliz", ha relatado. Sin embargo, no pudo desligarse de su vínculo con el sector sanitario y, tras reflexionarlo, decidió que compaginaría dos carreras universitarias: Enfermería y Psicología

Aunque Mas sabía desde bien pequeña que quería convertirse en médica, cuando se presentó a la PAU no logró la nota suficiente. Fue un 'batacazo', sí, pero se recompuso rápidamente y decidió matricularse en la FP Superior de Radioterapia para utilizar esa nota en la Selectividad.

Sin embargo, su ambición no encontraba límites, y por miedo a no obtener la suficiente puntuación, cuando estaba en segundo curso, también se apuntó al Grado Superior de Higiene Bucodental y, así, asegurarse de que alguna de las dos notas le daría para entrar a Medicina. "Terminé compaginándolas", ha indicado a Redacción Médica.

Después de tanto esfuerzo, Mas logró acceder a su formación como médica, pero tuvo que mudarse de Barcelona a Girona para hacer de ese sueño una realidad. Con muchas ganas, pero con nuevos retos que afrontar, el primer año en la universidad fue desastroso. "Vivir fuera, tener tantas responsabilidades y estudiar la carrera... Fue duro y se me complicó todo", ha reconocido. 

Hacer 2 FP Superior para entrar a Medicina


Lejos de darse por vencida, decidió volver a Barcelona y empezar de nuevo primero -ya que había suspendido prácticamente todas las asignaturas- en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Allí, cerca de su familia y arropada por sus amigos, daba la impresión de que todo iría sobre ruedas. Así lo creía ella, pero la separación de sus padres y la exigencia de la carrera echaron por tierra todos sus sueños. "Estaba desde las 9 hasta las 20 horas en la universidad. Luego tenía una hora de trayecto en coche y, claro, ponte tú con los libros a las 21 o 22 de la noche. Es complicado", ha aseverado.

Fue en el segundo cuatrimestre en Medicina cuando esa idea de abandonar la carrera empezó a surgirle. "Me cuestionaba si estaba hecha para esto y si pensaba que quizá no sería una buena doctora…Ahora con perspectiva lo veo diferente, pero en ese momento me afectaba enormemente. Y más cuando veía que mis compañeros aprobaban y yo no", ha lamentado.

Dejar Medicina por estrés y ansiedad


La idea de dejar la Medicina iba cogiendo más fuerza, pero le aterraba mencionarlo en casa. "Aunque sabía que me apoyarían", ha añadido. Así, tras la separación de sus padres y después de haber perdido cinco kilos por el estrés y la ansiedad de la carrera, cogió un día a su madre y le dijo que no podía más. "Se ha acabado. No me veo ni capacitada para los exámenes que vienen. Dejo la carrera", fue lo que le dijo.

Su madre, lejos de sentirse decepcionada, se alivió al escuchar sus palabras porque notaba que su hija, desde hacía meses, no era feliz. "Te veía más contenta cuando estabas trabajando en una tienda de ropa", le indicó a su hija. Y fue ese comentario el que hizo que Mas tuviese el suficiente valor de marcharse de Medicina. "Pensé: ¿me compensa esta vida? Me quedan todavía cinco años de carrera, más una preparación y un MIR. No. Pues ya está. Se acabó", ha aclarado.

Alexia Mas en una de sus prácticas de Enfermería. 


Dejar Medicina y sentirse "aliviada" 


Tras tomar esta decisión, vinieron días duros, de sentimientos encontrados y de sentirse indispuesta. "Sobre todo me ocurría al ver a mis abuelos. Mi percepción era que los había decepcionado por no cumplir con mi objetivo, pero eso no es así", ha narrado. Y aunque las lágrimas estuvieron presentes en este periodo de aceptación, también sintió que se había quitado un peso "enorme" de encima. "Fue liberador", ha afirmado.

Para sanar heridas, Mas tomó un avión y se marchó a Mallorca. Quería salir de su zona de confort, y estuvo en la isla durante todo el verano. "Compartía piso, trabajaba… La idea era no pensar, pero no pude evitarlo. Mi madre me recomendó tomarme un año entero para saber qué era lo que quería, pero yo no pude aguantar y decidí matricularme en Psicología", ha explicado.

Entrar a Psicología tras dejar Medicina


Desde niña le fascinaba Oncología, pero estaba tan "saturada" que vio en la Psicología una forma de escape. "Siempre podía ejercer en un colegio o en una empresa, ¿no?", se preguntaba de forma retórica.

Durante todo el año siguiente, Mas se centró en esta carrera. Le gustaba, sí, pero sentía que necesitaba "más acción"; la exigencia de Medicina le había dejado secuelas. "No es que me aburriese, pero me faltaba algo", se ha sincerado. Empezó a trabajar como recepcionista en un hospital, y fue durante uno de sus turnos cuando volvió a percibir esa pasión que creía que había desaparecido.

Volver a Medicina tras abandonar la carrera


En ese momento la idea de hacer Medicina volvió a entrar en su mente. Incluso hizo la readmisión y sus profesores la aceptaron de nuevo. Sin embargo, lejos de sentirse bien, ese estrés y ansiedad del que huía volvieron a aparecer. "Me di cuenta de que esos problemas no los había superado. No estaba preparada", ha admitido. Así, habló con sus compañeros del hospital y le plantearon otra idea que quizá podía cuadrar más en sus objetivos: hacer la carrera de Enfermería.

Ahora se presentaba un nuevo frente abierto. ¿Cómo compaginar dos carreras universitarias a la vez? Pues Mas ha dado con la tecla yendo a una por las mañanas y a otra por las tardes. "Lo estoy llevando bien, aunque he tenido que dejar el trabajo”, ha reconocido.

Y es que, aunque ahora esté feliz, la idea de hacer Medicina no deja de rondar por su cabeza. Aunque en la actualidad no tiene nada seguro, tampoco descarta que en el futuro vaya a volver al grado. Eso sí, en el hipotético caso de que eso ocurra, será tras terminar las dos formaciones. "Si entro sería para cursarla tranquilamente. Me da igual si tardo diez años", ha terminado.
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