La vocal de Salud Mental del CGE, María del Mar García.
Seis especialidades protagonizan
el proceso de adjudicación EIR. Obstétrico-Ginecológica (Matrona), Familiar y Comunitaria, Pediátrica, del Trabajo, Salud Mental y Geriátrica son las opciones que pueden elegir actualmente las aspirantes de Enfermería a un puesto de especialización en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Cada disciplina cuenta con sus peculiaridades temáticas y organización interna, establecidas para garantizar la instrucción de las enfermeras y el correcto desarrollo del proceso asistencial. Pero algunas repercuten directamente en la cobertura del coste de vida de las residentes. En concreto,
el número de guardias, el principal refuerzo de los ingresos de las enfermeras en formación. La diferencia retributiva entre las diferentes ramas se traslada a la propia
asignación. Precisamente, las menos seleccionadas son las que ofrecen menos horas adicionales y, por ende,
un salario menor. Un escenario ante el que se buscan soluciones.
Un estudio de la Asociación EIR desveló que la
vertiente matrona, la favorita año tras año, es una de las que ofrece un mayor número de guardias. En concreto, más del 20 por ciento lleva a cabo más de 100 horas al mes, mientras que el 55 ciento supera las 40. Por su parte, el 70 por ciento de las residentes de Familiar y Comunitaria acumulan más de 40 horas. Menor es la cifra en
Pediátrica y
Trabajo, con un 30 por ciento por encima del límite temporal indicado. El porcentaje es todavía más reducido en las especialidades que más tardan en agotar vacantes. Así, en
Salud Mental, poco más del 10 por ciento realizan más de 40 horas, y en
Geriátrica, ninguna supera este tiempo.
Esta diferencia hace que las residentes no perciban la misma cuantía a final de mes. "Menos horas trabajadas equivale a menos complementos", ha indicado la vocal de Salud Mental del
Consejo General de Enfermería (CGE), María del Mar García, a
Redacción Médica. "Por ejemplo, si una residente de Salud Mental hace tres guardias y una matrona seis, la diferencia de sueldo neto
puede oscilar entre los 300 y 600 euros mensuales, dependiendo de si las guardias caen en domingo o festivo", ha agregado.
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"La diferencia de sueldo neto puede oscilar entre los 300 y los 600 euros mensuales"
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Una situación que se repite salvo indicación del plan formativo de la unidad docente. Hay que recordar que existen hospitales en los que
se integra a las residentes con menos tiempo complementario en el sistema de guardias de las Urgencias generales o en las áreas de paciente agudo.
Equilibrio EIR
García ha resaltado que encontrar una solución a esta diferencia
no es tarea sencilla. Existen voces que reclaman la
creación de un complemento compensatorio para los perfiles con menos guardias, dado que todas gozan del mismo nivel de responsabilidad y no se debería penalizar económicamente a una especialidad por su base temática. También hay voces en contra, al no comprender la remuneración por "un trabajo no realizado". Asimismo, tampoco se valora incrementar en exceso el número de guardias, ya que estas generan desgaste físico y restan tiempo a otras labores, como la investigación.
De esta forma, la mejor respuesta proviene del
aumento del salario base a todas las EIR. "Así, las guardias serían un extra y no una necesidad para llegar a fin de mes", ha puntualizado García. Esta medida se podría complementar con
el permiso a las residentes con pocas guardias de adherirse a las Urgencias generales para "igualar su sueldo y formación".
Refuerzo de las especialidades menos atractivas
Sin embargo, el menor éxito de Trabajo, Salud Mental o Geriátrica no recae únicamente en el aspecto económico. Determinadas diferencias estructurales las sitúan por debajo de otras especialidades en atractivo, especialmente en relación con su futuro laboral. Para ello, hay que avanzar en
la implantación de las disciplinas enfermeras en todas las comunidades autónomas.
Así, se demanda
el reconocimiento de categoría y bolsas de trabajo únicas para especialistas, la potenciación de la investigación o la ampliación de las competencias, tanto generales -prescripción o liderazgo- como específicas -refuerzo de la formación en Psicoterapia para las enfermeras de Salud Mental-. Además, García resalta la importancia de conectar mejor las disciplinas. En el caso de la suya, recuerda que las EIR forman parte de unidades más pequeñas y aisladas, lo que dificulta la realización de 'interconsultas' con otros ámbitos de la Enfermería.
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"Todas las especialidades deberían ser obligatorias para ejercer en sus áreas respectivas"
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Una serie de iniciativas con las que
acabar con el intrusismo laboral o la falta de oportunidades como especialista en el SNS. Algo que no sucede en el caso de las matronas, cuya disciplina es la que goza de un mayor grado de implantación en España. "Si todas las especialidades fueran obligatorias para ejercer en sus áreas respectivas, la demanda de esas plazas subiría y la administración se vería obligada a mejorar las condiciones para atraer profesionales", ha sentenciado García. Tal vez los ritmos de adjudicación del proceso EIR también cambiarían.
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