22 de enero de 2018 | Actualizado: Domingo a las 20:25
Especialidades > Dermatología

Los lunares gigantes en bebés ponen en riesgo el sistema nervioso central

Este problema afecta a uno de cada 20.000 nacidos

Los lunares gigantes en bebés ponen en riesgo el sistema nervioso central
Redacción
Viernes, 24 de noviembre de 2017, a las 11:40
Los lunares gigantes (aquellos que alcanza un tamaño superior a los 20 centímetros en la edad adulta) aparecen en uno de cada 20.0000 recién nacidos. Cuanto mayor sea su tamaño más riesgo existe de que su sistema nervioso central (SNC) se vea afectado y aumenten las probabilidades de sufrir melanoma.

Pero no sólo el tamaño es uno de los factores que aumenta este riesgo, también influye negativamente que tenga una localización axial (siguiendo el recorrido de la columna) y que cuente con un alto número de lunares gigantes (nevus) satélites.

“La afectación del SNC se da en la cuarta parte de los casos y algo menos del cinco por ciento de los niños desarrollará melanoma a lo largo de su vida" explica Carmen Ceballos, de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid. 

El tratamiento en estos casos debe combinar dos objetivos tal como afirma la experta: reducir el riesgo de melanoma y mejorar el aspecto estético. “Hay dos opciones terapéuticas, el láser y la cirugía, el primero elimina las células más superficiales del nevus, mejorando el aspecto estético, mientras que la cirugía reduce el riesgo de melanomas porque disminuye la cantidad de células del nevus, y cuantas menos células haya, menor probabilidad de que alguna se malignice. No obstante, no podemos asegurar que se elimine por completo ese riesgo, ya que muchas veces hay células névicas en el SNC o en otros órganos, y éstas también pueden sufrir transformación maligna”, señala Ceballos.

La dermatóloga también advierte de que el tratamiento quirúrgico puede no ser una opción cuando el nevus es muy extenso y abarca todo el tronco o toda la circunferencia de una extremidad, algo que ocurre en el neve por ciento de los pacientes. Para la cirugía hay que esperar a que el bebé tenga seis meses de vida, ya que antes la anestesia general puede ser perjudicial para el desarrollo neurológico.

En cambio, con el láser se recomienda empezar cuanto antes porque cuando los niños son pequeños parece que los resultados son mejores. El problema es que con el tiempo el nevus tiende a repigmentarse y hay que repetir las sesiones.

Ceballos también insiste en que dentro de la terapia se debe contemplar el apoyo psicológico ya que, en algunos casos, los lunares gigantes influyen de forma importante en el aspecto estético, algo "que puede afectar a la autoestima y a la relación con el grupo de iguales”.

En el 85-95 por ciento de los casos, los lunares gigantes se originan al producirse una mutación en el gen NRAS en las células precursoras de los melanocitos (células de la piel que producen pigmento), que hace que se multipliquen dando lugar al nevus.

XXX Reunión del Grupo Español de Dermatología Quirúrgica, Láser y Oncología Cutánea

Precisamente, cómo actuar ante los lunares gigantes será uno de los temas de la XXX Reunión del Grupo Español de Dermatología Quirúrgica, Láser y Oncología Cutánea (Gecidoc) que se celebra el 24 y el 25 de noviembre en San Sebastián.

Otros temas candentes en el ámbito de la dermatología como las anestesias o el cáncer de piel serán también tratados en ponencias de este congreso, que cuenta con 426 inscritos.