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Detenido un médico por intentar dejar ciego a otro como venganza

El detenido ha sido acusado por rociar con salfumán la cara a otro facultativo al que culpaba de la muerte de su hijo

Detenido un médico por intentar dejar ciego a otro como venganza
Redacción
Jueves, 01 de febrero de 2018, a las 16:40
Agentes de la Policía Nacional han detenido en un Hospital de Valencia a un médico jubilado de 85 años acusado de rociar con salfumán la cara a otro facultativo al que culpaba de la muerte de su hijo tras la operación a la que le había sometido, según ha informado la Jefatura Superior de Policía.

El ahora detenido supuestamente forcejeó con la víctima, de 72 años y que presentaba un enrojecimiento en el rostro como consecuencia del líquido que le arrojó, y le rompió una chaqueta valorada en unos 500 euros. En el momento del arresto, el presunto autor gritaba que su intención era haber dejado ciega a la víctima y que luego se hubiera entregado.

La detención se llevó a cabo el pasado martes en un hospital de Valencia. Al arrestado se le considera presunto autor de los delitos de atentado a agente de la autoridad y daños. Los agentes intervinieron un bote de plástico que contenía un líquido de color amarillo que supuestamente usó en la agresión.

Agentes que realizaban labores de prevención fueron alertados por la Sala del 091 sobre las 12.15 horas del martes para que se dirigiesen a un hospital de Valencia donde supuestamente un hombre había rociado a un médico con salfumán.

El presunto autor de los hechos, que en ese momento se encontraba sentado en una silla de una sala de espera, supuestamente se había dirigido a otro a gritos de "asesino, has matado a mi hijo", en el momento en el que el facultativo iba a subir a su moto, al mismo tiempo que le habría rociado con un líquido el rostro.

Una mujer que pasaba los habría separado y cogido el bote de plástico. La víctima era un médico jubilado y que hacía cinco años había asistido en una operación al hijo del presunto agresor, que posteriormente había fallecido.

Los agentes se dirigieron hacia el sospechoso que se encontraba sentado en una silla "muy alterado", al mismo tiempo que decía: "han matado a mi hijo, he comprado salfumán, qué pena no haberlo dejado ciego, era mi intención y luego me hubiese entregado a la Policía".