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21 de septiembre de 2018 | Actualizado: Jueves a las 22:05
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"Hay que reconocer la valentía de la enfermera que auxilió a su compañera"

Florentino Pérez Raya pone en valor la valentía de una enfermera que salvó de un desenlace "fatídico" a una médica

Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería.
"Hay que reconocer la valentía de la enfermera que auxilió a su compañera"
Redacción
Jueves, 28 de diciembre de 2017, a las 17:30
El presidente del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya, ha manifestado este jueves su satisfacción tras conocer la sentencia contra el acusado de agredir a una doctora y a una enfermera en el centro de salud de Lardero (La Rioja) el pasado 12 de diciembre. El presidente del Consejo ha reiterado su absoluto rechazo a “cualquier tipo de violencia física o verbal y aquella que se ejerce contra los profesionales sanitarios cuyo objetivo no es otro que velar por la salud de la población”.

En este caso, señala Pérez Raya, “queremos reconocer la valentía de esta enfermera que acudió, inmediatamente y sin dudar, en auxilio de su compañera, la médico de familia. El resultado, como reconoce la jueza en su Sentencia, podría haber sido ‘fatídico’”.

“Hay que destacar la actuación del Colegio de Enfermería de La Rioja al insistir en que se aplicará la pena máxima de 36 meses con el fin no sólo de reconocer la gravedad de los hechos sino que sirviera de ejemplo y reconocimiento de las profesiones sanitarias”, aplaude el presidente del Consejo General de Enfermería. 

Sentencia ejemplar 

Por su parte, el presidente del Colegio de Enfermería de La Rioja, Pedro Vidal, se ha mostrado “muy satisfechos ya que estamos ante un sentencia ejemplar”. En este sentido, la jueza, a petición del Colegio –que representaba jurídicamente a la enfermera- y con el fin de que exista un efecto disuasorio ante posibles futuras agresiones, ha decidido aplicar la pena máxima de 36 meses prevista para este delito, una pena superior al pacto de 20 meses que se había llegado a plantear.

“Por suerte estamos hablando de lesiones leves. Gracias a la valentía de esta enfermera que, al escuchar los golpes de la médica, acudió en su auxilio, pudo evitarse un daño mayor y es que cuando esta entró en la consulta se encontró con que el agresor tenía a la médica agarrada fuertemente por el cuello con ambas manos. La intervención de la enfermera hizo que el agresor se dirigiera entonces a ella, mordiéndola en el antebrazo”, señala Pedro Vidal.