Redacción Médica
20 de julio de 2018 | Actualizado: Viernes a las 12:55
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La mortalidad durante el primer año tras un infarto es mayor en las mujeres

Ellas lo sufren diez años más tarde que los hombres, a una edad en la que confluyen otras enfermedades

La Universidad Técnica de Múnich, en Alemania.
La mortalidad durante el primer año tras un infarto es mayor en las mujeres
Redacción
Viernes, 03 de noviembre de 2017, a las 09:10
La mortalidad tras un infarto de miocardio es mucho mayor en mujeres que en hombres durante el primer año, según un estudio de la Universidad Técnica de Múnich (Alemania), lo que evidencia la necesidad de ofrecer una atención más intensiva en los primeros 365 días.

Aunque es una enfermedad más asociada al sexo masculino -representan alrededor de dos tercios de los pacientes hospitalizados tras sufrir un accidente cardiovascular de este tipo-, se ha demostrado que ellas presentan una mayor mortalidad, tanto por el infarto como a posteriori. Los especialistas lo achacan sufren infartos "diferentes", ya que suelen tenerlos 10 años más tarde que los hombres, a una edad en la que también pueden confluir otras enfermedades como la diabetes.

Los resultados, publicados en la revista PLoS One, muestran que es menos habitual en las mujeres que el infarto esté ocasionado por un estrechamiento localizado de los vasos sanguíneos, que se puede ampliar con relativa facilidad. En cambio, sufren más a menudo enfermedad arterial coronaria difusa y, en esos casos, los procedimientos de ablación local tienen menos posibilidades de éxito.

A los cinco años apenas hay diferencia

En la investigación, en la que participaron 4.100 pacientes, comprobaron que tras un seguimiento de cinco años desde la aparición del infarto apenas había diferencias significativas por sexos si ajustaban factores como la edad o el tipo de tratamiento utilizado. Sin embargo, según la coautora principal Romy Ubrich, fue sorprendente que "en los primeros 365 días después del infarto las mujeres tenían 1,5 más probabilidades de morir que los hombres".

Su compañero Georg Schmidt considera que las causas sociales y psicológicas pueden jugar un papel importante: "En la vida cotidiana las mujeres a menudo tienen diferentes expectativas que los hombres después de un infarto. Se espera que comiencen a 'funcionar' antes, lo que significa que están sujetas a una mayor presión". Además, destaca la prevalencia de los trastornos depresivos, un problema 'per se' que también constituye un factor de riesgo en combinación con otras patologías.