16 nov 2018 | Actualizado: 16:15

Implantan el primer desfibrilador sin cables en tumor cardiaco a un niño

Es el primer caso en España donde se usa este dispositivo en un menor con un peso inferior a 20 kilogramos

Alejandro con el equipo del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada y Francisca Antón. (Junta de Andalucía).
Implantan el primer desfibrilador sin cables en tumor cardiaco a un niño
vie 06 julio 2018. 15.10H
Redacción
Cirujanos cardiovasculares del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada han implantado un desfibrilador subcutáneo a un niño de 5 años, convirtiéndose en el primer caso conocido en España en el que se usa este dispositivo sin cables en un menor con un peso inferior a los 20 kilogramos.

La directora gerente del Servicio Andaluz de Salud (SAS), Francisca Antón, ha acompañado este viernes al equipo de profesionales que, con una "magnífica coordinación" ha hecho posible resolver con éxito este complejo caso, ensalzando su alta cualificación y felicitándoles por haber protagonizado "un nuevo hito en la sanidad pública granadina y andaluza".

El pequeño, que se llama Alejandro, sufrió el pasado 25 de abril una parada cardiaca, por lo que su familia acudió al consultorio de Zújar, el dispositivo sanitario más próximo. Los profesionales médicos y de Enfermería del centro iniciaron de manera inmediata las maniobras de resucitación cardiopulmonar, que prosiguieron los profesionales del equipo móvil de Urgencias que lo trasladaron hasta el Hospital de Baza para realizar las primeras pruebas diagnósticas y estabilizarlo.

Posteriormente, el menor fue trasladado al Hospital Virgen de las Nieves por un equipo del 061, donde ingresó en la Unidad de Cuidados Intensivos del Materno Infantil para recibir el tratamiento más adecuado a su patología.


El pequeño tenía un tumor de unos 5 centímetros en el corazón


En el hospital se le diagnosticó una patología rara por su baja incidencia tras realizar pruebas de ecocardiografía y resonancia magnética, para lo que el menor requirió estar ingresado en UCI durante una semana. Se trata de un tumor de gran tamaño en el corazón, de unos 5 centímetros, en concreto, un fibroma del tabique interventricular, el muro que separa el ventrículo derecho del izquierdo.

Este tumor comprimía las cavidades cardiacas, principalmente la derecha, rozando la arteria principal de la que se nutre el corazón (arteria descendente anterior) y poniendo en riesgo su vida con la aparición de arritmias graves, es decir, fallos eléctricos del corazón.

Dos intervenciones quirúrgicas 


Ante la gravedad de la situación, y tras el estudio del caso por el equipo de Cirugía Cardiaca Infantil, se decidió intervenir al pequeño en una cirugía programada para el 16 de mayo. Por la proximidad de la lesión a la arteria descendente, se optó por extirpar el tumor con una novedosa técnica que permite ir eliminando por capas o láminas el tumor. Se trata de una cirugía menos cruenta y de menor riesgo. Tras su extirpación, se reconstruyeron las cavidades cardiacas, devolviendo al corazón una forma anatómica normal.

El procedimiento quirúrgico se prolongó hasta cinco horas, durante las cuales se consiguió eliminar más del 80 por ciento del tumor y reconstruir las cavidades cardiacas y el tabique interventricular del menor. La evolución del niño fue favorable, y tras dos días en la Unidad de Cuidados Intensivos, pasó a la planta de Cirugía Pediátrica.

A pesar de haber realizado esta primera intervención, de urgencia vital, seguía existiendo el riesgo de que volviera a producirse una arritmia y una nueva parada cardiaca, ya que este equipo tuvo que dejar el mínimo volumen de tumor cardiaco -menos del 20 por ciento-, para poder preservar la arteria descendente anterior. De no hacerlo, existía un alto riesgo de fallecimiento del menor durante la intervención.


El procedimiento quirúrgico se prolongó hasta 5 horas


Cirujanos cardiovasculares, cardiólogos pediátricos y cardiólogos de la Unidad de Arritmias valoraron, por tanto, la incorporación de un sistema de desfibrilación, una compleja opción terapéutica tratándose de un menor de tan corta edad, con poco peso (19,5 kilogramos) y con un precedente de tumor cardiaco, reconstrucción de cavidades cardiacas y muerte súbita.

Estos desfibriladores son dispositivos capaces de detectar los cambios del ritmo cardiaco y de tratar mediante un choque eléctrico las arritmias ventriculares que ponen en peligro la vida, devolviendo al corazón a su ritmo normal.

Desfibrilador subcutáneo sin cables


El equipo responsable de la atención de Alejandro optó por implantar un desfibrilador subcutáneo para adultos que, aunque de mayor tamaño, no lleva cables ni ningún otro componente dentro del corazón. Con ello, aseguraban que se eliminarían los riesgos de infección y trombos, así como la dificultad de operar sobre un corazón ya sometido a una compleja cirugía previa.

Estos dispositivos subcutáneos se implantan a nivel torácico, y en los pocos casos que se han realizado en niños, se han implantado en zona abdominal. No obstante, en el caso del pequeño Alejandro, por su edad y bajo peso, se decidió hacerlo a este nivel con una técnica modificada para ubicarlo entre los músculos dorsales, de forma anatómica en el costado.

Esta segunda intervención se realizó con éxito nuevamente, gracias al trabajo en equipo de los especialistas de Cirugía Cardiaca, Cardiología Pediátrica y Anestesiología, permitiendo que el menor recibiera el alta hospitalaria el pasado 8 de junio, justo un día antes de la boda de su tía, a la que pudo acudir con total normalidad.

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