30 de mayo de 2017 | Actualizado: Lunes a las 23:10
Especialidades > Cardiología

Alerta para los cardiólogos: el 73% de los españoles son sedentarios

El sedentarismo cuesta a los servicios sanitarios de todo el mundo unos 54.000 millones de dólares

Los hábitos de vida poco saludables aumentan las enfermedades cardiovasculares.
Alerta para los cardiólogos: el 73% de los españoles son sedentarios
Redacción
Miércoles, 08 de febrero de 2017, a las 13:20
La mayoría de españoles no realiza el mínimo de actividad física recomendado y el número de personas sedentarias en España se sitúa en el 73 por ciento de la población, según el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Esta cifra ha puesto en alerta a los cardiólogos por el aumento de enfermedades cardiovasculares derivadas de estos hábitos de vida poco saludables.
 
Según la Sociedad Española de Cardiología (SEC), el sedentarismo va ligado a una mayor morbimortalidad y además, aumenta los costes para los sistemas sanitarios. Un estudio publicado en la Revista Española de Cardiología (REC) afirma que en 2013 el sedentarismo causó un coste directo a los sistemas sanitarios de unos 54.000 millones de dólares en el mundo (más de 50.000 millones de euros). A esto, hay que añadir unos 14.000 millones de dólares asociados a la pérdida de productividad debido a las muertes producidas por inactividad física, así como la incapacidad ajustada por años de vida.
 
Sinergia entre profesionales
 
Teniendo en cuenta estos datos, el presidente de la Sección de Cardiología Clínica de la SEC, Carlos Escobar, afirma que "ofrecer al paciente las mejores opciones de tratamiento y seguimiento, así como un abordaje integral de su patología son prioridades establecidas por los profesionales sanitarios en prevención secundaria, ya que permiten una optimización del tratamiento médico y la identificación a tiempo de cualquier posible descompensación". Escobar explica de esta forma la sinergia necesaria entre cardiólogos y médicos de atención primaria.
 
Además, el responsable de Cardiología Clínica, añade que cambiar el estilo de vida del paciente y asegurar que el paciente toma la medicación adecuada son los "ámbitos de actuación para conseguir" una mejora.
 
 Medicación indicada
 
La SEC también detalla que la prescripción de los fármacos según la situación de cada paciente afecta no solo a las tasas de mortalidad cardiovascular sino también a los costes de los sistemas sanitarios y que una "mejor prescripción farmacológica proporciona mayor seguridad y menores controles periódicos".
 
Como ejemplo, los anticoagulantes orales que según la SEC “se ha demostrado que son al menos tan eficaces como el sintrom en la prevención del ictus y de la embolia sistémica, pero su componente diferencial es que ofrecen un mejor perfil de seguridad, sobre todo en el riesgo de hemorragias intracraneales”. Sin embargo, lamentan que "en España existen restricciones en su uso tanto en Atención Primaria como entre los cardiólogos, lo que afecta negativamente al sistema sanitario en cuanto a gastos y en óptima atención a nuestros pacientes".
 
A través de un estudio realizado en más de 90 hospitales españoles y que concluye que el 40 por ciento de los pacientes con fibrilación auricular no valvular tienen un control inadecuado de la anticoagulación, la SEC y la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) llevan reclamando desde hace años extender su uso, como ya sucede en el resto de países europeos.