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22 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00
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“Queda demostrado que la investigación del CNIC beneficia al paciente”

El director del centro ha hecho un repaso de los hitos en investigación este 2017

Valentín Fuster es el director del CNIC.
“Queda demostrado que la investigación del CNIC beneficia al paciente”
Redacción
Miércoles, 17 de enero de 2018, a las 19:00
El director general del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC), Valentín Fuster, ha realizado un repaso por los logros obtenidos por el centro a lo largo del 2017, asegurando que el pasado año ha servido para demostrar que la investigación que realizan se está trasladando al paciente y beneficiando a la sociedad.

Asimismo, solo en 2017 se publicaron más de 250 estudios en revistas como Nature, Science, Embo Journal, Journal of the American College of Cardiology (JACC) o Cell Metabolism, entre otras, si bien Fuster ha querido destacar cuatro ejemplos que, a su juicio, ilustran el “retorno” de los recursos invertidos en investigación en beneficio de la sociedad.

El primero de ellos es el “estudio ‘PESA-CNIC-Santander” es ya una referencia mundial en la investigación cardiovascular que, desde su inicio hace siete años, incluye a más de 4.000 participantes y evalúa la presencia y desarrollo de la aterosclerosis subclínica gracias al empleo de técnicas de imagen innovadoras y a su asociación con diversos factores moleculares y ambientales, incluyendo los relacionados con el estilo de vida (hábitos dietéticos, actividad física, factores psicosociales y hábitos de sueño).

"Sus hallazgos están ayudando a entender la aterosclerosis en sus primeras fases y aportan información esencial para la prevención de la enfermedad cardiovascular en personas aparentemente sanas", ha apostillado.

De hecho, en 2017 diferentes subanálisis del ‘PESA’ han mostrado, por ejemplo, que es posible que haga falta una reducción más eficaz del colesterol 'malo' o LDL, incluso en aquellas personas consideradas con un riesgo óptimo; que un desayuno poco energético duplica el riesgo de lesiones ateroscleróticas; que bastan cinco indicadores de salud para predecir el riesgo cardiovascular en personas sanas; o que la ecografía 3D vascular se confirma como una herramienta clave para identificar individuos con riesgo de enfermedad cardiovascular.

Otro de los logros ha sido la aprobación en Europa de la primera polipíldora para la prevención secundaria cardiovascular, fruto de la colaboración público-privada entre CNIC y la empresa farmacéutica Ferrer. Comercializada ya en 27 países, se ha previsto su lanzamiento en otros 49 en el periodo 2018-2019. El fármaco, disponible en España desde enero 2015, está indicado para aquellos pacientes que han superado un evento cardiovascular y requieren un tratamiento para reducir el riesgo de un segundo incidente.

El medicamento, que se comercializa con el nombre de Trinomia, incluye tres principios activos: un antiagregante plaquetario para evitar la formación de trombos, ácido acetilsalicílico, una estatina para controlar los niveles de colesterol y para estabilizar la placa de ateroma, la atorvastatina, y un inhibidor de la ECA, antihipertensivo que evita el remodelado del corazón que se produce tras un infarto, el ramipril.

"El hecho de que el fármaco haya sido desarrollado por el CNIC y Ferrer lo convierte en un ejemplo de cómo la innovación española puede ser líder a nivel mundial", ha asegurado el director general del CNIC.

Hito en imagen cardiaca

Del mismo modo, el convenio de colaboración entre CNIC y Philips les ha permitido contar con la más avanzada tecnología de imagen cardiovascular, siendo su objetivo avanzar en la prevención, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad cardiovascular.

Y es que, gracias a este acuerdo de cooperación se ha desarrollado una patente conjunta que supone un hito en el campo de la imagen cardiaca. "La resonancia magnética es, a día de hoy, la mejor técnica para estudiar la función y la anatomía del corazón, sin embargo, es una prueba técnicamente complicada con tiempos de exploración por encima de 30 minutos. Pero ahora, fruto de esta colaboración hemos podido reducir los tiempos de exploración a menos de un minuto, lo que sin duda supone un gran beneficio para el paciente", ha añadido Fuster.

Por otra parte, el CNIC ha descubierto y validado un biomarcador, ya patentado, para el diagnóstico de miocarditis aguda y actualmente está trabajando en el desarrollo conjunto y de licencia de la patente del centro con una empresa para desarrollar un biosensor capaz de detectar el biomarcador en muestras de sangre de pacientes en 30 minutos, algo que, tal y como ha asegurado Fuster, sería una herramienta "fundamental" en la práctica clínica para el diagnóstico diferencial de las miocarditis agudas y el infarto de miocardio.

"Algunos de estos hallazgos que hemos hecho en el CNIC, y que son el resultado de una investigación continua de muchos años, han sido determinantes para incluir cambios en las recomendaciones que anualmente hace la Sociedad Europea de Cardiología (ESC). El CNIC aparece citado 9 veces en las nuevas guías de la ESC", ha enfatizado

Finalmente, Fuster ha recordado que la investigación que realiza el CNIC no sólo repercute en el cuidado de la salud de la población general, sino que, además, produce un retorno económico que posibilita que sigan invirtiendo en proyectos y, en resumen, en movilizar la economía del país.

"Esperamos que los resultados de nuestra investigación permitan, por ejemplo, una reducción en las listas de espera, un mejor aprovechamiento de los equipos o una disminución en los costes de hospitalización y tratamiento gracias a las nuevas técnicas de imagen cardiaca desarrolladas en colaboración con Philips, a la prevención secundaria con la 'polipíldora Fuster' o al diagnóstico diferencial de la miocarditis. Todo ello hace que, a día de hoy, podamos afirmar que estamos haciendo una investigación traslacional de excelencia en beneficio del paciente y de la sociedad española", ha zanjado.