Diccionario de enfermedades

Quiste pilonidal

Quiste pilonidal

Quiste pilonidal


Un quiste pilonidal o sacro, conocido también como fístula sacrocoxígea o quiste sacro, es un tipo de infección de la piel próximo al pliegue interglúteo entre las nalgas, que frecuentemente contiene piel y restos. La zona puede verse como un pequeño hoyuelo o poro en la piel que contiene un punto oscuro o un vello. En ocasiones, el quiste se puede infectar, y esto se denomina absceso pilonidal.

Síntomas del quiste pilonidal


Un quiste pilonidal puede ser asintomático y pueden descubrirse de forma accidental. Si está infectado, la piel alrededor del quiste puede inflamarse y doler. Los síntomas de un quiste pilonidal infectado pueden ser también:

- Dolor.
- Un hoyo cerca de la parte superior del pliegue entre los glúteos.
- Piel roja e hinchada.
- Fiebre
- Supuración de pus o exudación de sangre en una abertura de la piel.
- Olor desagradable del pus supurado.

Causas del quiste pilonidal


La causa de la mayoría de los quistes pilonidales son los vellos sueltos que atraviesan la piel. El vello puede perforar la piel por la fricción y la presión de la piel que se roza por diferentes motivos, como usar ropa ajustada, ir en bicicleta o permanecer sentado durante períodos prolongados.

El cuerpo forma un quiste alrededor del vello para intentar expulsarlo. La mayoría de los quistes pilonidales se forman en el coxis.

Pronóstico del quiste pilonidal


En función del tamaño del quiste y, por lo tanto, de la mayor o menor extirpación de tejido, se puede proceder a un cierre del efecto creado o bien permitir un cierre por segunda intención, dejando la herida abierta, requiriendo curas posteriores. Con ambos métodos existe un pequeño porcentaje de pacientes que presentan reaparición del quiste.

Prevención del quiste pilonidal


Para prevenir los quistes pilonidales, se recomienda:

- Asearse regularmente.
- Alcanzar o mantener un peso saludable.
- Evitar estar sentado durante períodos prolongados.
- En caso de haber sufrido uno antes, es posible que debas depilarte la zona afectada para disminuir el riesgo de que aparezca de nuevo.
Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica. Recomendamos al lector/a que cualquier duda relacionada con la salud la consulte directamente con el profesional del ámbito sanitario correspondiente.