Hipopotasemia

¿Cómo se diagnostica la hipopotasemia?
El potasio es una sustancia necesaria para la normal contracción de los músculos, incluido el músculo cardiaco (corazón). La cantidad de potasio en sangre debe situarse en unos márgenes muy estrechos para evitar complicaciones graves.

Se considera que el potasio está bajo en sangre cuando su concentración es menor de 3,5 mmol/L.

¿Qué causa la bajada de potasio?


La bajada de potasio suele ser debida a un aumento de sus pérdidas, por la orina o por el aparato digestivo. Las causas más frecuentes de pérdida de potasio son:
  • La utilización de medicinas para orinar (diuréticos). Estas medicinas hacen perder agua por la orina, pero también potasio. Por este motivo, algunos diuréticos suelen administrarse junto a suplementos de potasio.
  • Problemas propios del riñón que no es capaz de evitar que se pierda potasio.
  • El aumento exagerado de diversas hormonas que favorecen la pérdida de potasio por la orina, generalmente hormonas procedentes de las glándulas suprarrenales. Este aumento se debe a diferentes enfermedades de dichas glándulas.
  • La presencia de diarrea o vómitos como consecuencia de cualquier enfermedad.
Otras causas más infrecuentes de hipopotasemia son el consumo exagerado de regaliz o de tabaco mascado (que favorecen la pérdida de potasio por el riñón), el tratamiento con algunas otras medicinas o el ayuno prolongado.

¿Cuáles son los síntomas de la hipopotasemia?


Habitualmente la hipopotasemia suele ser un hallazgo casual en pacientes que se hacen análisis por otros motivos.

En general, los síntomas no aparecen hasta que el potasio se encuentra por debajo de 3 mmol/L, aunque cada persona reacciona de diferente manera. Los síntomas más habituales son cansancio, debilidad, dolores musculares y, si la bajada es muy importante, extrema debilidad e incluso parálisis. Son frecuentes las alteraciones en el electrocardiograma y, en ocasiones, pueden asociarse arritmias cardiacas graves.



¿Cómo se diagnostica la hipopotasemia?


El diagnóstico consiste en determinar un potasio bajo en sangre que debe confirmarse con un segundo análisis. Si persiste bajo es importante investigar si existen vómitos o diarrea frecuentes, si hay consumo de diuréticos o laxantes, o un consumo exagerado de regaliz. En general una buena historia clínica diagnostica la mayoría de casos de potasio bajo. Si esto no es así, es aconsejable solicitar un análisis de orina que demuestre si se pierde potasio por la orina y nuevos análisis de sangre, generalmente dirigidos a valorar el estado de diferentes hormonas (aldosterona, renina, cortisol, etc.). Por último, se puede solicitar una ecografía o un TAC del abdomen para ver si hay tumores en las glándulas suprarrenales.

¿Cuál es el tratamiento para la hipopotasemia?


El tratamiento de la hipopotasemia requiere normalizar la cantidad de potasio de la sangre y corregir la causa responsable de su descenso.
  • Si el potasio en sangre es muy bajo lo primero que hay que hacer es normalizarlo. En general se suele hacer dando suplementos de potasio por vía oral pero en ocasiones es necesario reponerlo por la vena mediante sueros.
  • Lo siguiente que se debe hacer es corregir la causa que ha producido la bajada de potasio. Si es por el uso de medicamentos, fundamentalmente diuréticos o laxantes, se deben retirar o administrarse junto con suplementos de potasio para evitar nuevos descensos. En cualquier caso siempre se debe investigar la causa de la pérdida de potasio y no basta con añadir potasio para elevarlo y olvidarse del problema.
Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica. Recomendamos al lector/a que cualquier duda relacionada con la salud la consulte directamente con el profesional del ámbito sanitario correspondiente.

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