Diccionario de enfermedades

Bulto en la mama

Maneras de detectar los bultos en la mama.

¿Cómo se detecta un bulto en la mama?


La presencia de un bulto en la mama puede ser detectada de 2 maneras, mediante palpación por parte de la propia paciente o de un médico, o mediante la realización de una prueba de imagen, generalmente una mamografía y, de forma más infrecuente, una RMN. En estas situaciones deben realizarse una serie de acciones encaminadas a evaluar si el bulto encontrado es benigno o maligno, es decir: si se trata o no de un cáncer de mama. La mayoría de los bultos encontrados en la mama (9 de cada 10) son debidos a lesiones benignas, generalmente quistes o fibroadenomas.

Detección de un bulto en el pecho mediante palpación


La palpación de las mamas para buscar posibles bultos es una acción ampliamente recomendada para todas las mujeres. Si se detecta un bulto en la mama hay que considerar:
  • Sus características. Los bultos que son más duros, que son irregulares, que están adheridos a las zonas más profundas y los que no son dolorosos, tienen más posibilidades de ser un cáncer de mama.
  • Si existen ganglios en la axila.
  • La situación hormonal de la mujer:
  • Todo bulto mamario en una mujer que ya ha tenido la menopausia debe ser estudiado con pruebas adicionales.
  • Todo bulto mamario dudoso o sin sospecha de malignidad a la palpación en una mujer que todavía menstrúa (premenopáusica), requiere una nueva valoración en otro momento del ciclo menstrual, en general alrededor del 5º-7º día del ciclo. En el caso de persistir el bulto, debe estudiarse mediante pruebas adicionales.
Las pruebas adicionales que pueden realizarse en toda mujer con un bulto en la mama son:
  • Ecografía. La ecografía puede detectar: un bulto relleno de líquido (en cuyo caso se acepta que es benigno y se puede pinchar con una aguja fina para vaciarlo); una masa sólida (en cuyo caso se procede hacia la mamografía diagnóstica); o puede no detectar ninguna lesión, en cuyo caso se acepta que lo que se palpa es un bulto sólido y se procede también hacia la mamografía diagnóstica.
  • Mamografía. Si la mamografía demuestra la presencia de un bulto sospechoso de ser maligno (canceroso) se debe realizar una biopsia de mama. Si por el contrario se trata de un bulto no sugestivo de malignidad a la palpación, cuyo aspecto tampoco sugiera malignidad en la mamografía y cuya PAAF tampoco hubiera demostrado signos de malignidad, puede mantenerse la observación sin necesidad de realizar biopsia. Se precisa, sin embargo, observación y seguimiento dado que un porcentaje pequeño de casos tienen realmente un cáncer de mama. Es importante indicar que un bulto palpable que no se detecta en la mamografía debe ser estudiado mediante PAAF o directamente mediante biopsia.
  • Punción aspiración con aguja fina (PAAF) Tras confirmar la presencia de un bulto se puede realizar una PAAF, guiada o no mediante ecografía. Si se extrae líquido de color claro en la PAAF, lo más probable es que se trate de un quiste benigno y la propia extracción del líquido es suficiente para tratarlo. Si el bulto fuera sólido o si se extrajera líquido con sangre, se debe realizar una mamografía y, probablemente, una biopsia de mama.
  • Biopsia de mama. La biopsia de mama debe realizarse en cualquier bulto que no sea quístico y que a la palpación sea sospechoso de malignidad, independientemente de los resultados de la mamografía. Si la PAAF o la mamografía muestran cualquier dato que sugiera malignidad también debe realizarse.



Detección de un bulto en la mama en una mamografía


La mamografía es una prueba de despistaje (preventiva) que ha demostrado reducir la mortalidad por cáncer de mama. Por ello, todas las mujeres mayores de 50 años deberían realizarse una mamografía anual o cada 2 años hasta aproximadamente los 70 años de edad.

Los bultos mamarios detectados en la mamografía pueden ser sugestivos de ser malignos (cancerosos) si muestran zonas de diferente densidad, sobre todo si son espiculadas (con forma de espinas), si tienen pequeñas calcificaciones en su interior o si distorsionan la arquitectura normal de la mama. A veces puede ser conveniente realizar una ecografía para valorar mejor las características del bulto.

Todo bulto observado en la mamografía:
  • Si es sugestivo de malignidad debe ser derivado para biopsia de mama.
  • Si no es sospechoso de malignidad puede observarse cada varios meses siempre y cuando no se palpe o la palpación no sugiera malignidad.
  • Si es dudoso debe valorarse una biopsia estereotáctica o una biopsia abierta de mama.

Situaciones especiales


Lactancia. La aparición de un bulto en la mama durante la lactancia que no sea claramente una mastitis (zona roja, dolorosa y frecuentemente con fiebre), no debe ser atribuida a cambios hormonales y requiere el mismo tipo de estudios que se realizan en mujeres no lactantes.
Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica. Recomendamos al lector/a que cualquier duda relacionada con la salud la consulte directamente con el profesional del ámbito sanitario correspondiente.