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Medicina

¿Sirven las gafas de sol comunes? Los errores más peligrosos al mirar el eclipse solar del 12 de agosto

El oftalmólogo Gonzalo Bernabéu advierte en Redacción Médica de que las gafas convencionales no filtran la radiación dañina sobre la retina e insiste en usar protección con certificación ISO 12312-2

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El 12 de agosto, España vivirá un eclipse solar total, un fenómeno que muchas personas querrán observar directamente, pero que, si no se hace de la forma adecuada, puede suponer graves riesgos para la salud ocular. Es por ello que, para observarlo de forma correcta, se necesita un tipo de protección muy específica, pues no vale cualquier gafa oscura, ni cualquier dispositivo óptico. Tanto es así que la diferencia entre disfrutar del eclipse con seguridad o sufrir un daño ocular irreversible depende, en gran medida, de qué se use para mirar al sol y de cómo se use.

En este sentido, Gonzalo Bernabéu, oftalmólogo y director médico de HM Eye Center (HM Hospitales), ha explicado a Redacción Médica cuál es la protección adecuada para observar el fenómeno, qué errores conviene evitar y en qué circunstancia muy concreta -y solo en esa- sería seguro prescindir de las gafas.

De este modo, la recomendación fundamental para observar el eclipse de forma directa pasa por el uso de gafas específicamente homologadas para la observación solar. Estas gafas, "deben estar homologadas específicamente para observar el sol y cumplir la norma internacional ISO 12312-2", detalla Bernabéu. Esta norma es el estándar internacional que garantiza un filtrado suficiente de la radiación solar. Es por ello que comprobar que el producto incluye esta certificación en el envase o en la propia montura es, según el especialista, el primer paso imprescindible antes de usarlas.

¿Por qué unas gafas de sol normales no sirven?

Uno de los errores más extendidos, según advierte el oftalmólogo, es pensar que unas gafas de sol convencionales, por muy oscuras que parezcan, ofrecen protección suficiente para mirar el eclipse. "Aunque sean muy oscuras, no bloquean la radiación solar dañina. Dan sensación de seguridad, pero no protegen la retina", subraya Bernabéu. Es decir, el problema no es la cantidad de luz visible que filtran esas gafas, sino que no bloquean el tipo de radiación que realmente daña la retina, algo que solo garantizan los filtros solares certificados.

Pero esto no solo incluye a las gafas, pues la precaución debe extenderse también a cualquier dispositivo óptico que se quiera usar para fotografiar o mirar el eclipse. Así, el uso de cámaras, móviles o prismáticos "solo" es seguro "si llevan un filtro solar específico, que no suelen llevarlo", detalla el oftalmólogo. El riesgo, en estos casos, no es menor que el de mirar directamente al sol a simple vista: "Los prismáticos o telescopios sin filtro pueden concentrar la luz y provocar una lesión ocular casi instantánea", advierte el especialista, ya que estos aparatos amplifican la intensidad de la radiación que llega al ojo.

Cómo verlo de forma segura durante las fases parciales

Fuera de las gafas homologadas, la seguridad al observar el eclipse depende también de entender que prácticamente todo el fenómeno transcurre en fase parcial, la más peligrosa según Bernabéu. "Siempre queda una parte del sol visible que sigue emitiendo una luz muy intensa y dañina para la retina", explica el oftalmólogo, lo que significa que las gafas homologadas deben mantenerse puestas durante toda la observación, sin bajarlas ni un instante para "echar un vistazo rápido".

Esta precaución cobra especial importancia en España, donde el eclipse coincidirá con el atardecer. Según el especialista, esa circunstancia "reduce algo la intensidad de la luz, pero no elimina el peligro", y advierte de que "muchas personas se confían porque el sol parece menos brillante", precisamente cuando la radiación dañina sigue estando presente y la protección homologada sigue siendo igual de necesaria.

Existe, no obstante, un instante muy concreto del eclipse en el que la observación sin protección sí es segura: la fase de totalidad. "Solo cuando el sol está completamente oculto" es seguro observar el fenómeno a simple vista. Esa ventana, sin embargo, es extremadamente breve y, en el caso de España, prácticamente inexistente para la mayor parte del territorio: "Muy pocas regiones de España tendrán un 100% de eclipse y aun así serán unos escasos segundos", cuenta Bernabéu.

El propio oftalmólogo insiste en la importancia de reaccionar con rapidez nada más que termine esa fase de totalidad: "En cuanto aparece el primer rayo de sol, hay que volver a ponerse las gafas de eclipse inmediatamente". Es, según explica, el momento de mayor riesgo de confusión, ya que quien se ha quitado la protección durante la totalidad puede tardar unos segundos de más en reaccionar al reaparecer la luz solar, justo cuando la radiación vuelve a ser dañina.

Es por ello que se puede disfrutar del eclipse, pero con seguridad. "Utilicen siempre gafas homologadas para observar el sol, no miren directamente al eclipse sin protección y, si después notan cualquier alteración en la visión, acudan cuanto antes al oftalmólogo", concluye el especialista.