Ordieres, Aguilar y De la Plaza durante la presentación de resultados del proyecto 'Escuelas Rurales de Salud a pacientes mayores vulnerables'.

Ordieres, Aguilar y De la Plaza durante la presentación de resultados del proyecto 'Escuelas Rurales de Salud a pacientes mayores vulnerables'. Cgcof.

Farmacia

La farmacia se convierte en escuela de uso de medicamentos en el mundo rural: "Podemos dar respuesta a esta necesidad"

El proyecto 'Escuelas Rurales de Salud a pacientes mayores vulnerables' permite la alfabetización sanitaria de más de 3.300 personas, entre cuidadores y pacientes.

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El territorio resulta un factor determinante en el proceso asistencial. El acceso a los servicios cambia en función del código postal. Una realidad que el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cgcof) pretende modificar a través de la permeabilidad de la red boticaria. A partir de la expansión de la Farmacia Comunitaria por la geografía española, la red colegial propone un proyecto para mejorar la detección precoz de signos de deterioro funcional o cognitivo para su posible derivación al médico y la promoción del autocuidado y la prevención de patologías crónicas. Se trata del plan "Escuelas Rurales de Salud a pacientes mayores vulnerables", que ha permitido que más de 3.300 personas recibieran información sobre la manera en la que cuidar de su salud en 2025. En concreto, esta iniciativa ha posibilitado que dos de cada tres asistentes participaran por primera vez en sesiones de alfabetización sanitaria.

Según datos aportados por la entidad colegial, 126 oficinas de Farmacia ubicadas en menos de 30.000 habitantes han formado parte de este proyecto, distribuidas por buena parte de las comunidades autónomas -salvo Comunidad de Madrid y Cataluña-. Cada una ha impartido dos sesiones informativas, en las que se han abordado los efectos del envejecimiento, el manejo de medicamentos, detección patológica o la nutrición. Asimismo, han ofrecido información específica para las personas encargadas de los cuidados de los mayores, aunque también de otros pacientes vulnerables, como personas con barreras idiomáticas, embarazadas o menores de edad. "No hay que olvidar que el 81 por ciento de los cuidadores no son profesionales", ha destacado la tesorera del Cgcof, Rita de la Plaza, durante la presentación de los resultados de la campaña.

En total, 1.855 personas mayores vulnerables han participado en estas sesiones, además de 1.463 cuidadores. El 98 por ciento de los primeros reconoció que la información recibida ayudó a perfeccionar su estilo de vida. En el caso de los segundos, el 45 por ciento conoció el concepto de "vulnerabilidad", a la vez que el 95 por ciento aprendió herramientas para cuidarse física y emocionalmente. No hay que olvidar que estos individuos requieren también de atención, debido a la presión subyacente tras la labor de atender. "Sin duda, la educación sanitaria y el autocuidado permiten mejorar la calidad de vida", ha incidido De la Plaza.

Además, el proyecto ha favorecido la relación entre las oficinas de Farmacia participantes y las instituciones municipales. Distintos ayuntamientos ofrecieron sus instalaciones para acoger este tipo de sesiones, en caso de que los establecimientos boticarios no contaran con el espacio suficiente. A su vez, el Cgcof remuneró estas actividades a las entidades participantes, con el objetivo de fomentar su supervivencia en el ámbito rural. "No hay que olvidar que esta infraestructura es fundamental en las localidades más pequeñas", ha destacado Enrique Ordieres, presidente de Laboratorios Cinfa, empresa colaboradora en la estrategia.

Necesidades identificadas

El presidente del Cgcof, Jesús Aguilar, ha resaltado que este plan ha demostrado que los mayores de edad y los cuidadores de municipios de menor población requieren "de más herramientas para cuidar su salud". Es más, el 97 por ciento de los participantes ha manifestado que volvería a asistir a una formación de este tipo. Por ello, la alianza de colegios profesionales de farmacéuticos valora orquestar una nueva edición, complementada con otros proyectos englobados en el marco de la Estrategia Social de la Farmacia. Eso sí, podrían ampliarse las acciones y podrían centrarse en otros perfiles, después de que esta última se haya focalizado en las personas de mayor edad.

Por otro lado, el máximo representante de la profesión ha remarcado la importancia de la figura del farmacéutico para dar respuesta a las dificultades de alfabetización sanitaria en las áreas más aisladas del país. "La Farmacia Comunitaria puede dar respuesta a esta necesidad, ya que conoce a las personas y mantiene un contacto cercano con todas ellas", ha comentado. La accesibilidad de la botica vuelve a ser una ventaja. No solo para el mantenimiento del proceso asistencial, sino también para fomentar la educación en salud. Una competencia que se traduce en un mayor cumplimiento de las pautas terapéuticas y un mejor seguimiento de la cronicidad. Características que no tienen que darse únicamente en el espacio urbano.