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"El avance tecnológico exige un mayor desarrollo de las competencias enfermeras"
Teresa Espinosa, enfermera del Hospital Clínic de Barcelona, detalla los avances del Leco Nursing 2026
La vertiginosa evolución del intervencionismo endovascular exige una adaptación constante por parte de los profesionales, un reto que ha impulsado el nacimiento de LECO Nursing dentro del congreso internacional SITE 2026. Para profundizar en este espacio pionero diseñado para dar voz propia al colectivo, Teresa Espinosa, enfermera de práctica avanzada de procesos intervencionistas y quirúrgicos cardiovasculares ambulatorios del Hospital Clínic de Barcelona y coordinadora organizativa de esta sección, avanza los retos a los que se enfrenta esta cita. En una entrevista con Redacción Médica, Espinosa desgrana la filosofía central del encuentro: desestigmatizar las complicaciones clínicas para transformarlas en valiosas oportunidades de aprendizaje multidisciplinar. Además, reflexiona sobre la importancia vital de la anticipación proactiva frente a los riesgos, la necesidad de compartir experiencias entre distintos sistemas sanitarios y cómo el avance hacia un rol de enfermería altamente especializado resulta indispensable para garantizar la máxima seguridad, una atención continua y una mejor calidad de vida para el paciente.
La sección LECO Nursing nace con una filosofía muy clara dentro del marco de SITE 2026. ¿Qué detonó la necesidad urgente de poner en marcha una cita de estas características y por qué es tan importante centrar el debate clínico específicamente en el manejo de las complicaciones endovasculares?
En la última década, el intervencionismo endovascular ha experimentado una evolución enorme, tanto en complejidad como en tecnología, y la enfermería ha tenido que avanzar al mismo ritmo. En este contexto surgen las sesiones de LECO Nursing, integradas dentro del congreso SITE y concebidas como un espacio propio para las enfermeras. LECO, Learning from Endovascular Complications for Better Outcomes, refleja precisamente esa filosofía: aprender de las complicaciones endovasculares para mejorar los resultados y la atención al paciente.
Cuando todo va según lo previsto, el recorrido de un procedimiento suele estar bastante definido. El verdadero reto aparece cuando algo cambia, surge una situación inesperada y el paciente empieza a evolucionar de una manera diferente. Es ahí donde la enfermería tiene un papel decisivo. No se trata únicamente de responder cuando aparece una complicación, sino de anticiparnos: conocer los factores de riesgo, saber qué tenemos que vigilar y reconocer precozmente las primeras señales que pueden cambiar completamente la evolución del paciente.
LECO Nursing nace precisamente como un espacio en el que compartir experiencias, analizar situaciones complejas y aprender unas de otras para estar mejor preparadas cuando las cosas no salen exactamente como esperábamos. Ese es el origen y la necesidad del proyecto.
A nivel global, existe una evidente falta de congresos internacionales de alto nivel dedicados en exclusiva a la enfermería endovascular. ¿A qué atribuye esta carencia de espacios propios para su colectivo y de qué manera busca LECO 2026 marcar un antes y un después en esta dinámica?
Existe muchísimo conocimiento enfermero en el ámbito endovascular, pero muchas veces permanece dentro de cada unidad. Cada equipo acumula una enorme experiencia a partir de los casos que vive diariamente en su hospital, de las complicaciones que ha tenido que afrontar y de las mejoras que ha ido incorporando. Sin embargo, no siempre disponemos de espacios propios donde compartir todo ese conocimiento.
Esta es una de las grandes aportaciones que quiere hacer LECO Nursing. Necesitamos encontrarnos, contrastar formas de trabajar y preguntarnos unas a otras: ¿vosotras cómo lo hacéis?, ¿qué os ha funcionado?, ¿qué cambiaríais después de haber vivido este caso?
LECO Nursing quiere contribuir precisamente a crear una comunidad enfermera en torno al intervencionismo endovascular. La enfermería también genera conocimiento, investiga, lidera y contribuye a transformar modelos asistenciales. Para avanzar como profesión necesitamos compartir experiencias, generar conocimiento y tener una voz propia.
El congreso defiende que, en la práctica endovascular, las complicaciones no son fracasos, sino oportunidades valiosas de aprendizaje. ¿Están los profesionales de enfermería acostumbrados a hablar abiertamente de los casos complejos que no salen según lo previsto, o todavía existe cierto estigma que debemos derribar?
Todavía tenemos que perder el miedo a hablar de lo que no sale bien. Una organización segura no es la que no tiene complicaciones, sino la que es capaz de analizarlas sin buscar culpables, aprender de ellas y modificar su práctica. Cuando analizamos una complicación, deberíamos preguntarnos qué ocurrió, qué señales tuvimos delante y no reconocimos a tiempo, qué podíamos haber detectado antes, cómo actuamos como equipo y qué podemos mejorar la próxima vez.
Para mí, eso es cultura de seguridad. Además, la enfermería tiene una posición privilegiada porque estamos muy cerca del paciente y podemos detectar pequeños cambios que pueden ser las primeras señales de que algo no está evolucionando como esperábamos. Hablar de las complicaciones no debilita a un equipo; al contrario, nos hace más conscientes de nuestros puntos vulnerables, más preparados y, finalmente, más seguros para nuestros pacientes. LECO Nursing puede ayudar también a normalizar esta manera de aprender.
¿Esta edición contará con la participación de ponentes internacionales? Desde su perspectiva, ¿qué nos puede aportar conocer cómo se gestionan estas complicaciones en otros sistemas sanitarios y cómo enriquece esto al trabajo multidisciplinar?
Sí, esta edición contará con participación internacional, algo especialmente valioso porque nos permitirá conocer cómo otros equipos abordan problemas que, en realidad, compartimos todos.
Conocer cómo trabajan otros equipos y otros sistemas sanitarios siempre nos enriquece, porque nos permite comparar nuestra práctica y descubrir nuevas maneras de abordar situaciones complejas. Además, en algunos países determinados roles enfermeros dentro del intervencionismo endovascular están más desarrollados, y conocer esos modelos nos permite reflexionar sobre hasta dónde puede evolucionar nuestra propia profesión enfermera.
Pero hay otra cuestión fundamental: las complicaciones endovasculares requieren necesariamente una mirada multidisciplinar. Cuando aparece un problema, médicos, enfermeras y el resto de profesionales tenemos que funcionar como un único equipo. Cada uno aporta una perspectiva diferente y todas son necesarias.
Me parece especialmente interesante poder analizar un mismo caso desde distintas miradas. Quizá el médico se centre más en determinados aspectos técnicos del procedimiento, mientras que la mirada enfermera incorpora dimensiones que pueden pasar inadvertidas desde una perspectiva exclusivamente técnica: evolución clínica, respuesta del paciente, vigilancia, preparación y recuperación. Cuando ponemos todas esas perspectivas alrededor del mismo caso, el aprendizaje puede ser muchísimo más completo.
Llevándolo a la práctica diaria en un centro de referencia como el Clínic de Barcelona, ¿cuáles son actualmente los retos técnicos y de cuidado más urgentes a los que se enfrenta la enfermería al manejar complicaciones de acceso, trombóticas, estructurales o infecciosas?
Aunque cada tipo de complicación —de acceso, trombótica, estructural o infecciosa— tiene manifestaciones y riesgos específicos, todas comparten un reto esencial para enfermería: saber qué signos buscar, reconocer cambios precoces y actuar antes de que el problema progrese.
Uno de los principales retos para las enfermeras sigue siendo, precisamente, la detección precoz. En muchas complicaciones endovasculares, reconocer los primeros signos puede cambiar completamente lo que ocurra después. Para ello necesitamos conocer muy bien el procedimiento, los dispositivos utilizados, sus riesgos específicos y, sobre todo, al paciente que tenemos delante.
Trabajamos además con una tecnología cada vez más compleja, por lo que nuestro conocimiento tiene que ir más allá de ejecutar correctamente una técnica. El cambio fundamental es pasar de reaccionar a anticiparnos: identificar riesgos, saber exactamente qué queremos vigilar y reconocer cuanto antes cualquier señal de alarma.
Y esta responsabilidad no termina necesariamente en el hospital. Si el paciente va a continuar su recuperación en casa, tenemos que asegurarnos de que está preparado para hacerlo con seguridad. Muchas veces nuestra intervención más importante no es la que realizamos cuando la complicación ya está instaurada, sino haber sido capaces de reconocerla antes.
Las intervenciones endovasculares avanzan a un ritmo tecnológico vertiginoso, haciéndose cada vez más precisas y menos invasivas. Ante este escenario, ¿hacia dónde debe evolucionar el rol de la enfermera y qué nuevas competencias o subespecializaciones necesitan adquirir de cara al futuro?
El avance de la tecnología tiene que ir acompañado necesariamente de un desarrollo de las competencias enfermeras. Necesitamos profesionales con un conocimiento cada vez más especializado, capacidad de valoración clínica, autonomía dentro de nuestro ámbito competencial, investigación y liderazgo.
Pero esta evolución no consiste simplemente en asumir más tareas. Significa tener una visión más completa del paciente y asumir una mayor responsabilidad a lo largo de todo su recorrido asistencial. Probablemente veremos también perfiles cada vez más especializados en áreas concretas del intervencionismo endovascular y en la continuidad del paciente tras procedimientos de alta complejidad.
Esto se ve muy claramente en los programas de alta ambulatoria o same day discharge. Dar el alta el mismo día después de un procedimiento endovascular exige una valoración rigurosa del paciente y de su capacidad para continuar la recuperación en casa con seguridad. No se trata solo de comprobar que cumple unos criterios clínicos de alta, sino de anticipar posibles riesgos, preparar al paciente y a su familia para reconocer signos de alarma y garantizar la continuidad asistencial.
Ese es uno de los grandes ejes de desarrollo de la enfermería de práctica avanzada en el ámbito endovascular: aportar mayor capacidad de valoración, anticipación y continuidad asistencial. Esta evolución será imprescindible a medida que los procedimientos sean cada vez menos invasivos y haya más pacientes que puedan continuar su recuperación fuera del hospital.
En definitiva, todo este esfuerzo por analizar y debatir el manejo de complicaciones inmediatas, intermedias o tardías tiene un objetivo final. ¿Cómo se traducirá el conocimiento compartido en LECO Nursing 2026 en una mayor seguridad, mejor recuperación y calidad de vida para el paciente vascular?
Al final, todo el conocimiento que compartamos en LECO Nursing tiene que volver al paciente. Ese es el verdadero objetivo.
El manejo de las complicaciones no depende de un único momento ni de un único profesional. Empieza en el procedimiento y continúa después, con la participación coordinada de los diferentes profesionales y ámbitos asistenciales implicados en la atención del paciente.
Si compartir casos y experiencias nos ayuda a coordinarnos mejor, detectar antes una complicación, prevenir riesgos y mejorar la continuidad asistencial, entonces las sesiones de LECO Nursing habrán cumplido su objetivo. La seguridad del paciente no termina cuando acaba el procedimiento; continúa durante la recuperación, el alta y el seguimiento a domicilio. Para mí, ese sería el verdadero éxito de LECO Nursing: que lo aprendido no se quede en el congreso, sino que vuelva a nuestras unidades y se convierta en protocolos, mayor conocimiento, autonomía profesional y, sobre todo, mejores cuidados para los pacientes, que son el foco central de todo lo que hacemos.