Mar, farmacéutica y futura médica.

Mar, farmacéutica y futura médica.

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Comienza Medicina tras hacer Farmacia y sacarse el FIR: "Lo único que me frenaba era la edad"

Tras graduarse como farmacéutica, completar cuatro años de residencia en Formación Hospitalaria y conseguir trabajo en una aseguradora, Mar ha decidido volver a las aulas para cumplir una vocación que siempre se mantuvo ahí

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A los 29 años, Mar ya había recorrido el camino que, sobre el papel, debía llevar a tener un futuro profesional más o menos encarrilado. Se sacó Farmacia, se presentó dos veces al FIR, hizo la residencia de Farmacia Hospitalaria y comenzó a trabajar como farmacéutica en una aseguradora. Pero también había una idea que nunca dejaba de desaparecer. "No recuerdo en qué momento comencé a plantearme estudiar Medicina. Mi madre me cuenta que lo tenía claro desde pequeña", afirma a Redacción Médica.

Durante años, sin embargo, Medicina quedó convertida en una posibilidad que iba y venía. A los 18 años, sin tener todavía del todo claro qué camino escoger, sabía que quería trabajar en el ámbito sanitario y terminó decantándose por Farmacia. "Luego encontré en la Farmacia Hospitalaria una forma de acercarme a la experiencia clínica", detalla. Fue justamente allí, mientras compartía espacio con otros compañeros médicos, donde volvió a latir esa idea y acabó confirmando que su lugar estaba al otro lado, en contacto directo con los pacientes. Ahora, una década después, ha decidido volver a la universidad y retomar ese sueño mientras lo compagina con el trabajo.

Mar estudió Farmacia y se presentó dos veces al FIR

Cuando terminó sus estudios obligatorios, Mar tenía claro que quería orientar su futuro hacia el ámbito sanitario, pero no sabía exactamente desde qué profesión. "Estaba segura que quería algo relacionado con la sanidad, pero pensaba que me iba a dar un poco igual que fuera Medicina o que fuera otra cosa", recuerda. Finalmente se decantó por Farmacia, una opción que empezó a convencerla después de conocer mejor el grado durante las jornadas de puertas abiertas, así como por "las mejores salidas laborales".

Aquellos años cuenta que los atesora con cariño, aunque ya, por aquel entonces, comenzaba a percibir cómo sus intereses tiraban hacia otra dirección. Disfrutaba de materias como Fisiopatología o Anatomía, mientras que las más propias de la carrera "las sacaba solo porque formaban parte del plan de estudios".

Sobre el papel, el siguiente paso fue preparar el FIR. "Durante la carrera tuve una optativa de Farmacia Hospitalaria. Me abrió un mundo que yo desconocía", señala la sanitaria. En las prácticas, Mar tuvo contacto con áreas como Nutrición y Oncología, junto con la oportunidad para acercarse a la vertiente clínica que más le atraía. Se presentó por primera vez al examen junto a una compañera de carrera y se quedó "relativamente cerca" de conseguir plaza. Lo intentó de nuevo al año siguiente y esta vez lo logró, además en su propia ciudad.

"Estaba segura que quería algo relacionado con la sanidad, pero pensaba que me iba a dar un poco igual que fuera Medicina o que fuera otra cosa"

La Farmacia Hospitalaria reforzó su idea de estudiar Medicina

Mar comenzó la residencia esperando encontrar en la Farmacia Hospitalaria ese componente clínico que llevaba años buscando. "Tenía la imagen de un farmacéutico plenamente integrado dentro de los equipos asistenciales y trabajando estrechamente junto a los médicos", afirma. Pero la realidad terminó siendo bastante distinta. Aunque existe esa colaboración, explica que Farmacia "funciona habitualmente como un servicio a parte". Y, como resultado, el contacto con los pacientes y las plantas hospitalarias no siempre forma parte del día a día.

Por este motivo, lejos de desaparecer su sueño de estudiar Medicina, los cuatro años de residencia terminaron por reforzarlo. En este sentido, recuerda como uno de los momentos "de mayor claridad" llegó durante una rotación por Enfermedades Infecciosas. "Allí compartí espacio con residentes médicos y recuerdo pensar: 'Es ahí donde yo quiero estar'", asegura.

La relación directa con el enfermo era, precisamente, lo que Mar echaba en falta en la profesión como farmacéutica. "También me atraía la posibilidad de profundizar en áreas clínicas concretas a través de las diferentes especialidades médicas", detalla. La sanitaria no se arrepiente de haberse especializado en Farmacia Hospitalaria, le había permitido acercarse al hospital e identificar con mayor precisión "cuál era el papel profesional que verdaderamente deseaba desempeñar".

"Lo único que me frenaba era la edad"

Pero aunque la idea de estudiar Medicina volvía una y otra vez de manera recurrente, Mar tardó en tomar la decisión definitiva. Con una carrera terminada, una especialidad completada y una trayectoria profesional ya iniciada, comenzar de nuevo implicaba romper con el itinerario que había construido hasta entonces. Pero al analizar qué era lo que realmente le hacía dudar, llegó a una conclusión: "Lo único que me paraba o que me hacía tener dudas para hacerlo era la edad".

"Siempre pensaba: 'Si tuviera 18 años, lo haría'", cuenta la especialista, que finalmente decidió que cumplir años no podía convertirse en el motivo para abandonar una aspiración que seguía tan presente. Accedió a la Universidad de Valencia por la vía reservada a titulados universitarios, un camino que ya afrontaba ya con más conocimiento. "Por eso mismo me he abierto una cuenta para hablar sobre esta nueva etapa", explica la farmacéutica, quien subraya la poca información que hay sobre el acceso para mayores.

Ahora, ante la perspectiva de regresar a las aulas, predominan las ganas por encima del vértigo. "Se me pone la piel de gallina", afirma. Es consciente de que tendrá que compaginar Medicina con su trabajo como farmacéutica en una aseguradora y prevé adaptar su jornada y recurrir al teletrabajo siempre que sea posible. Sin embargo, afronta esta segunda etapa universitaria desde una posición muy distinta. "Ya tengo conocimiento y sé qué aspectos me interesan más", explica la futura médica que, sobre todo, ha decidido no dejar que el calendario marque el camino que pueda o no tomar.