Electrocardiograma

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Sanidad hoy

La OCDE pone a España como ejemplo en el diseño de programas de prevención de enfermedades cardiovasculares

El organismo pide a los países europeos a apostar por los cribados dirigidos a pacientes de riesgo y por una atención integrada

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Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte y discapacidad en la Unión Europea. Son responsables de una de cada tres muertes anuales. Además, el coste que generan supera los 282.000 millones de euros al año. Ante estas cifras, es imprescindible enfocar los esfuerzos en el control y la prevención de estas patologías. Para ello, es importante tener en cuenta varios factores a la hora de elaborar programas de prevención. Así, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) cita como ejemplo la estrategia de Salud Cardiovascular del Sistema Nacional de Salud español (ESCAV).

Los controles médicos tienen un papel clave en la detección precoz, la prevención y el manejo de las enfermedades cardiovasculares. La OCDE insiste en que mejorar el acceso a ellos es esencial para reforzar la prevención y facilitar la entrada de los pacientes a las vías asistenciales adecuadas. Así lo recoge el informe Fortalecer los controles de salud para la prevención y el manejo de las enfermedades cardiovasculares, que identifica tres ejes clave para reforzar estos mecanismos.

El primero pasa por enfocar los esfuerzos de forma estratégica, dirigiendo los cribados hacia las poblaciones con mayor riesgo mediante el uso de datos y herramientas de evaluación validadas. En segundo lugar, es importante garantizar el seguimiento. La organización defiende que los controles de salud no deben ser acciones aisladas, sino funcionar como una puerta de entrada a un sistema de atención continua e integrada que incluya tratamiento, cambios en el estilo de vida y rehabilitación. Asimismo, el informe apuesta por aprovechar la tecnología. El uso de herramientas digitales y una mejor integración de los datos sanitarios, como los que contempla el Espacio Europeo de Datos Sanitarios, pueden contribuir a personalizar las estrategias de prevención y a mejorar la coordinación de la atención de los pacientes a largo plazo.

El diseño de los programas de control cardiovascular

Sin embargo, los cribados generales no siempre se traducen en una reducción de la mortalidad o la morbilidad cardiovascular. Por ello, la OCDE recomienda dirigirlos a las poblaciones con mayor riesgo, teniendo en cuenta factores como la edad, el sexo, los antecedentes familiares, el nivel socioeconómico y el perfil clínico.

Ahora bien, para que estos programas sean eficaces, es necesario contar con datos sanitarios fiables, herramientas de estratificación del riesgo validadas y vías clínicas que garanticen el seguimiento y tratamiento de los pacientes identificados.

Aquí es cuando menciona la Estrategia de Salud Cardiovascular del SNS, que integra la prevención cardiovascular en la Atención Primaria, permitiendo evaluar el riesgo mediante la historia clínica, mediciones y pruebas de laboratorio. Además, actúa sobre factores como la hipertensión, la diabetes, la obesidad o la dislipidemia.

El organismo destaca la importancia de integrar los controles de salud en estrategias más amplias de prevención y atención de las enfermedades crónicas. En el caso de España, el programa Atención a las Enfermedades Crónicas en Niños, Adolescentes y Adultos promueve un enfoque integral, interdisciplinario e integrado para la prevención y el manejo de enfermedades crónicas desde la infancia hasta la edad adulta, asegurando una atención personalizada y la coordinación entre los distintos niveles de atención y entre los profesionales de la salud.