Jesús Vicioso Hoyo / Toda desgracia tiene un origen, y a veces es tan oscuro, como en el caso de la talidomida, que da pavor adentrarse en él. El truculento pasado de la fábrica que lo popularizó, dejando aparte las fatídicas consecuencias del producto, está repleto de vínculos con otra de las páginas más negras de la historia de la humanidad: el nazismo. Afectados y otros investigadores se han adentrado para desvelar, con cuentagotas, este germen.
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