16 nov 2018 | Actualizado: 14:50
Por Ofelia De Lorenzo, letrada de De Lorenzo Abogados
Vie 14 marzo. 20.43H
La Sala del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura ha desestimado en su resolución del 28 de Enero del 2014, el recurso interpuesto por los familiares de un paciente en reclamación de 250.000 euros, como indemnización por una supuesta pérdida de oportunidad ocasionada a su familiar, el cual falleció como consecuencia de una neo formación maligna esofágica.

Del expediente administrativo y de las pruebas practicadas en el proceso la Sala consideró probado que el paciente que presentaba antecedentes de enfermedad pulmonar obstructiva crónica, hipertensión arterial severa, cardiopatía isquémica severa, trombosis venosa profunda, insuficiencia venosa de miembros inferiores, adenocarcinoma de próstata, obesidad, neumonía multilobular cavitada, exfumador y exbebedor importante, fue asistido con fecha 28 de enero por presentar disfagia. Al paciente se le diagnostica un carcinoma epidermoide moderadamente diferenciado e infiltrante. Se valora por distintos centros y equipos quirúrgicos la posibilidad de intervención quirúrgica siendo descartada por todos ante su imposibilidad. Finalmente se ingresa al paciente para cuidados paliativos falleciendo con fecha 14 de octubre de 2008.

En el escrito de demanda se solicita la condena argumentándose, en esencia, que, se rechazó la cirugía sin justificación médica para ello provocándose una pérdida de oportunidad terapéutica.

Esta pérdida de oportunidad terapéutica se caracteriza por la incertidumbre acerca de que la actuación médica omitida pudiera haber evitado o mejorado el deficiente estado de salud del paciente, con la consecuente entrada en juego a la hora de valorar el daño así causado de dos elementos o sumandos de difícil concreción, como son el grado de probabilidad de que dicha actuación hubiera producido el efecto beneficioso, y el grado, entidad o alcance de éste mismo.

En el presente caso, la opción quirúrgica fue valorada en atención al estado de salud del paciente, y se llegó incluso a solicitar canalización a otros hospitales que la rechazaron. Está probado que existía un riesgo quirúrgico importante estimado por tres centros hospitalarios, riesgo que se deriva tanto del tamaño del tumor como del estado del paciente que presentaba múltiples dolencias asociadas.

Concluye la Sala que, en el presente caso no es posible apreciar la antijuridicidad del daño sufrido por el paciente como consecuencia de la asistencia prestada por los servicios públicos sanitarios. La falta de relación causal se manifiesta en que no ha existido ni retraso diagnóstico de la tumoración, ni retraso de tratamiento que haya provocado esa pérdida de oportunidad. Aunque se hubiese efectuado la intervención quirúrgica para la extirpación de la tumoración en un momento anterior, el resultado hubiera sido el mismo.

Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, (Sala de lo Contencioso-Administrativo, Sección1ª) de 28 enero del 2014.