Este año de pandemia nos advierten: “Si eres buena mujer, quédate en casa el 8M”. Efectivamente eso llevamos haciendo durante siglos, quedarnos en casa y no sólo en las nuestras, sino que también acudimos a las casas de otros a cuidar.

Y eso vamos a hacer desde la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO de Andalucía, visibilizar a las miles de mujeres que en Andalucía acuden diariamente a muchos hogares, auxiliares de ayuda a domicilio que, desde que se declaró la pandemia por Covid-19 el pasado 11 de marzo de 2020, no han dejado de ser un sector esencial para la población dependiente de nuestra comunidad, pese a seguir con sueldos muy bajos, jornadas partidas, extenuantes y de gran sobrecarga.

Y, además, vamos a enseñarles a estos señores que las mujeres en las casas nos dedicamos a cuidar a estas personas dependientes a quienes realizamos no sólo tareas de aseo personal, alimentación, ayudamos a arreglarse, vestirse, usar el retrete, desplazarse, levantarse-acostarse, trasladarse de la cama al sillón, desplazarse en silla de ruedas, acompañarles... sino también otras que ayudan en las anteriores como son ir de compras, elaborar un menú adecuado a sus necesidades, preparar la comida, tareas domésticas, cuidado de la casa, lavado y planchado de la ropa, responsabilidad de la medicación, manejo de asuntos económicos...

Curiosamente las mismas tareas de cuidado informal que también realizamos todas las madres, esposas, abuelas e hijas de este país, además de las de educación y supervisión de las tareas escolares y de ocio de nuestras criaturas.


Visibilizar la dignidad en el ámbito de la Dependencia


Y este 8M, desde CCOO, vamos a visibilizar la dignidad de este universo del ámbito de la Dependencia, como lo es el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), de esas mujeres que se quedan en nuestras casas, realizando una serie de tareas que hay que saber planificar y supervisar (representan más del 85% de las personas empleadas en el sector de la Dependencia; el 86,5% en Andalucía).


"'Las que se han quedado en casa', han notado cómo su salud empeoraba, tanto su salud física como psíquica"



Habría que recordarles a quienes nos alientan a quedarnos en casa, que por ser “buenas mujeres” y no dejar de cuidar hemos enfermado y sufrido secuelas por Covid-19 y terriblemente hemos perdido la vida en nuestro trabajo (en Andalucía, el total de casos confirmados de Covid-19 entre el personal del Servicio de Ayuda a Domicilio es de 1327 personas, concretamente 1.228 mujeres y 1 mujer fallecida, a fecha 5 marzo 2021, según datos del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía.)

Visibilizar que estas “buenas mujeres” también cuidamos en el ámbito privado de nuestros hogares y realizamos gratuitamente las mismas tareas dentro de la esfera reproductiva que se nos asigna social y culturalmente como una obligación moral desde que nacemos. Así que mejor alienten a que sean otros los que se queden en casa y asuman la corresponsabilidad de los cuidados.

Y es que ahí nos quieren encerradas en la esfera doméstica de estos feminizados, infravalorados, esencializados cuidados, impuestos por la división sexual del trabajo en el ámbito de los roles de género. Desde CCOO consideramos prioritario salir a las calles y reivindicar las repercusiones que está teniendo la pandemia por Covid-19 en la salud de las trabajadoras y los trabajadores de este sector de la Dependencia y de todo el sector sociosanitario.

Dentro del contexto de crisis sanitaria en el que “sobrevivimos” desde marzo de 2020, queremos dar a conocer el impacto de género entre quienes afrontan su trabajo en condiciones pésimamente remuneradas de gran intensidad e incertidumbre, pese a ser esenciales para el sostenimiento de la vida.

Ellas, “las que se han quedado en casa”, han notado cómo su salud empeoraba, tanto su salud física como psíquica, en muchas ocasiones provocado por la falta de recursos materiales y humanos y por los riesgos psicosociales existentes en sus empleos.

La mayoría de las auxiliares de ayuda a domicilio refiriere alta tensión, nerviosismo, miedo, angustia, alteración del sueño y de su salud sexual y un empeoramiento importante en su salud mental, que les ha llevado a mantener, durante esta crisis, tratamientos con antidepresivos, ansiolíticos, relajantes, tranquilizantes, sedantes, somníferos, analgésicos y/o antiinflamatorios.


Falta de reconocimiento social


Desde CCOO denunciamos la falta de reconocimiento social de la labor que realizan. Hoy 8M y cada día saldremos a exigir que quienes cuidan no sean rostros invisibles en puestos invisibles para la mayoría de la sociedad, denunciar que sigan bajo la ruin consideración de un bajo prestigio, pese a que en esta pandemia están poniendo en vilo su salud, sus vidas y la de sus familiares por no desatender a sus usuarias y usuarios. Son personal cualificado y merecen este reconocimiento.

Y este 8M es un día en el que desde nuestro sindicato reivindicamos el protagonismo real de ellas, las mujeres, las más afectadas en su salud integral, por los efectos de la pandemia por Covid-19, por cuidar, cuidar en sus hogares y en los hogares ajenos. Saldremos a dar protagonismo al personal del SAD y a las tareas que realizan, indispensables para el mantenimiento de la vida de las personas mayores, dependientes y/o discapacitadas.

No nos vamos a quedar en casa, saldremos, no sólo a las calles sino también en los medios de comunicación, exigiendo que se incluya la perspectiva de género en todas las medidas que se adopten desde los gobiernos y desde las administraciones para afrontar esta crisis por coronavirus.

CCOO saldrá para que realmente se escuche y tome nota de las necesidades que tienen estas trabajadoras de mejoras laborales, salariales y de reconocimiento social, porque “no quedarnos en casa” significará un cambio en el modelo de cuidado y un avance hacia una sociedad más justa, feminista e inclusiva.