Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00

Solo una de cada 10 personas con apnea del sueño está diagnosticada

Esta patología aumenta entre 2 y 3 veces el riesgo de padecer hipertensión arterial

Sábado, 26 de abril de 2014, a las 18:45
Redacción. Lleida
Solo una de cada 10 personas con apnea del sueño está diagnosticada y recibe un tratamiento específico y adecuado. Así se ha puesto de manifiesto en el XIV Foro de Debate “Hot Topics” en Apnea del Sueño, celebrado este fin de semana en Lleida, con la colaboración de Oximesa.

El diagnóstico temprano resulta fundamental para evitar sus efectos negativos para la salud cardiovascular. También adquieren actualmente una especial relevancia las terapias respiratorias domiciliarias (TRD).

Tan solo en Cataluña hay actualmente 65.000 pacientes que están siguiendo un tratamiento específico para la apnea del sueño, una cifra que se eleva hasta casi los 300.000 en todo el territorio nacional. Sin embargo, hay mucho margen de mejora.

Un problema frecuente y no bien resuelto

Ferrán Barbé Illa, codirector de la reunión, ha puesto de relieve que “ante un trastorno tan frecuente como este, se estima que habitualmente debería de estar en tratamiento más de la mitad de los pacientes; sin embargo, ahora solo lo está aproximadamente un 10 por ciento”. Es decir, según subraya este especialista del Servicio de Neumología del Hospital Universitario Arnau de Vilanova, “solo una de cada 10 personas con apnea del sueño está diagnosticada y recibe un tratamiento específico y adecuado”.

Esto es especialmente importante si se tiene en cuenta la trascendencia clínica y social de este problema de salud, así como su creciente prevalencia. “La apnea del sueño afecta a una cifra de personas que oscila ya entre el 4 y el 6 por ciento de la población adulta española y al 1-3 por ciento de los niños”, ha señalado este experto, que apunta al “sexo masculino, la edad avanzada y, sobre todo, la obesidad” como los principales factores de riesgo para padecer una apnea del sueño; el consumo de tabaco, la ingesta de alcohol y el consumo de pastillas para dormir también son factores que elevan el riesgo de sufrir una apnea del sueño.

En estudios realizados en nuestro medio se concluye que la apnea del sueño aumenta entre 2 y 3 veces el riesgo de padecer hipertensión arterial; también se ha comprobado que hasta el 80 por ciento de los pacientes con hipertensión arterial grave (son las personas que tienen que tomar un mínimo de tres fármacos diferentes para controlar su tensión arterial)  tienen apnea del sueño y que, al tratarla eficazmente, se mejora significativamente el control de la presión arterial.

Según Barbé, “debe ser considerada como una enfermedad tan importante como la hipertensión arterial o la diabetes”, ya que afecta a un número elevadísimo de personas, tiene destacadas consecuencias a nivel cardiovascular, admite distintos grados de presentación, desde formas muy leves hasta otras graves, y tiene un tratamiento eficaz.

Para tratar de mitigar este problema de salud, recomienda este experto, “el modelo asistencial más deseable de abordaje de la apnea del sueño debería sustentarse en dos aspectos clave: la organización asistencial en red y la estratificación del riesgo del paciente”. En este sentido, apunta que “una vez identificado y diagnosticado el enfermo con apnea del sueño, y cuando ya se ha instaurado un tratamiento adecuado, se debe establecer un estricto seguimiento desde la Atención Primaria”.