Redacción Médica
18 de julio de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 18:30

Separ respalda la vacunación como medida contra las patologías infecciosas respiratorias

Estima que las inoculaciones tienen un alto porcentaje de efectividad

Martes, 13 de octubre de 2015, a las 13:14
Redacción. Madrid
Los neumólogos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) recomiendan a las personas con enfermedad respiratoria crónica vacunarse periódicamente para prevenir la gripe y la neumonía neumocócica, tal y como han expresado a través de un comunicado oficial.

Javier García Pérez.

En el caso de las infecciones respiratorias, las principales vacunas disponibles actualmente son la de la gripe, neumonía, neumocócica, tosferina y sarampión. La vacunación proporciona a la persona protección o inmunidad contra una determinada infección, por lo que los expertos coinciden en señalar este médico como la mejor medida preventiva disponible para la protección contra las infecciones.

Alto porcentaje de éxito tras la vacunación

En el caso de las enfermedades respiratorias, hay vacunas cuyo uso se ha universalizado y han conseguido reducir el impacto de la enfermedad, como es el caso de la tosferina o el sarampión que “en países desarrollados, se administran a los bebés con lo que su tasa de incidencia se ha reducido muchísimo”, relata Javier García Pérez, coordinador del Área de Infecciones Respiratorias y Tuberculosis de Separ. En otros casos, como la gripe o la neumonía neumocócica, el porcentaje de éxito es muy elevado (50-70 por ciento) pero no impide que algunas personas desarrollen la infección.

Sin embargo, para las personas que padecen una enfermedad pulmonar crónica y presentan mayor riesgo de desarrollar infecciones más severas en las vías respiratorias, la vacunación antigripal o antineumocócica es altamente recomendable, según la sociedad, siempre y cuando se sigan las recomendaciones de los profesionales médicos. “Es importante que las personas que ya padecen una patología respiratoria crónica, como asma, EPOC o fibrosis quística, se vacunen contra las enfermedades infecciones más frecuentes como las mencionadas”, explica García Pérez.

Para los que padecen asma, EPOC, bronquiectasis o fibrosis quística, cualquier infección pulmonar puede tener graves consecuencias, pues sus síntomas se agravan y se desencadenan crisis o exacerbaciones que pueden obligar a la hospitalización. Las vacunas ayudan a evitar que esto ocurra en muchos casos. Además, si el paciente presenta una neumonía, las consecuencias pueden ser mortales en algunas ocasiones.

Indispensable en crónicos

“La vacuna antigripal anual es parte indispensable del tratamiento de nuestros pacientes crónicos” -añade García Pérez- “en cuanto a la vacunación antineumocócica cabe señalar el desarrollo en los últimos años de la vacuna conjugada 13-valente que muestra gran efectividad utilizando una sola dosis”.

El calendario para la administración de vacunas varía cada año según el clima. Por lo tanto, la recomendación de los neumólogos es buscar el asesoramiento del equipo médico habitual para saber cómo y cuándo vacunarse.

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